USE propone integrar el centro sanitario en el proyecto urbanístico hecho en 2012
Folgueral recuerda que hay un plan ganador de un concurso de ideas para la zona del viejo Carrefour.

Samuel Folgueral, Santiago Macías y Cristina López Voces, en el local de USE. ANA F. BARREDO
M. MARCOS | PONFERRADa
El portavoz de USE-Bierzo en el Ayuntamiento de Ponferrada, Samuel Folgueral, propone que la construcción del futuro edificio sanitario en la parcela del antiguo Carrefour se integre en el proyecto que ganó, en 2012, el concurso de ideas para la ocupación de dicho espacio público.
Folgueral, que «no está en contra de la construcción del edificio», manifestó su idea de dotar a la parcela de más equipamientos públicos y que el acceso al nuevo centro sanitario —que incluirá especialidades, el centro de salud de Picotuerto, el Punto de Atención Continuada (PAC) de Urgencias y la base del 112— no se vertebre en torno a dos glorietas, sino que sea peatonal, mediante unas plataformas que permitan conectar el centro y La Rosaleda y den pie a la habilitación de una plaza.
Así mismo, el portavoz de USE destacó la necesidad de complementar el centro con otros equipamientos públicos. Lo que sí comparte Folgueral es la necesidad de actuar en ese espacio, que sería «muy importante» para el desarrollo de la ciudad en un futuro; eso sí, siempre que se haga de manera «racional, lógica y, sobre todo, contemporánea» para conectar «la ciudad del siglo XXI y la ciudad del siglo XX».
Dicho vínculo iría a través de unas plataformas peatonales que conextaría la plaza del antiguo Carrefour con La Rosaleda. Folgueral recalcó que esta oportunidad de conexión «desaparecería con la construcción de una glorieta o un jardín». «No necesitamos una conexión a través de viales como la propuesta, que puede convulsionar, lo que necesitamos es una plaza de convivencia para el ciudadano», afirmó Folgueral, disconforme con la propuesta del Ayuntamiento para los alrededores del nuevo centro sanitario, ya que serían zonas «generadoras de mucho tráfico» y «peligrosas». Además, añadió, «no queremos un centro del dolor, lleno de sirenas y de ambulancias».
El portavoz de USE también criticó el presupuesto del proyecto, «cuyos números hace escasas semanas eran de catorce millones; ahora, diez millones y no sabremos si la siguiente será de seis», dijo. Sobre el acondicionamiento de Pico Tuerto, el ex alcalde recalcó que debería asignársele un uso antes de que se llevase a cabo el proyecto del nuevo centro de salud. «Antes de que esta operación fructifique, Pico Tuerto tendrá que tener un uso asignado, el que corresponda, el que digan las autoridades competentes», aseguró. No obstante, pese a las críticas, USE «brinda apoyo al equipo de gobierno para entenderse e intentar actuar sobre ese espacio» de manera consensuada.
El objetivo de Samuel Folgueral con esa invitación a la colaboración es poder hacer realidad el proyecto y no convertirlo en «una telenovela» víctima de la «desidia» como pasa con el desarrollo del convenio urbanístico firmado con la Fundación Ciudad de la Energía en marzo de 2016 y del que no se sabe nada.