La defensa cree que se trató de un accidente: «Sólo quería asustarlo»
La representación procesal del acusado considera que el caso se incardina de manera más propia en el tipo penal de un homicidio imprudente: «En ningún caso mi representado quería matar a su sobrino, ni siquiera pretendía que el disparo le alcanzase».
Según la versión de su letrada, llevaba una escopeta porque a lo largo de los últimos días, al ir al bar había visto merodeando por la zona un ejemplar de zorro. Cuando se produjo el encuentro entre agresor y víctima, el fallecido le recriminó al investigado que estuviera cogiendo castañas «cagándose en la madre que lo parió». La versión del acusado sostiene también que el finado lo agarró por el brazo y le dijo que lo iba a matar: «Aquí no te va a ver nadie y te voy a tirar por un barranco», a lo que el procesado respondió que el castaño era de todos. Finalizado este episodio, el sobrino se volvió hacia el tío, que según su versión de defensa, pensó que el joven había cogido un arma y a modo de defensa, disparó pero sin ninguna intención de darle muerte. Ni siquiera apuntó hacia su cuerpo.
La letrada defensora subraya que el sospechoso llamó al 112 para pedir auxilio porque no era consciente de las consecuencias de su disparo y se entregó a la Guardia Civil.