EL BIERZO ■ LA POLÉMICA
Borrenes corta el paso del bus a Las Médulas contra el plan de movilidad
El alcalde y sus ediles impidieron el paso del transporte para turistas hacia el mirador de Orellán

El alcalde de Borrenes, con sus ediles y pedáneo, en la protesta simbólica frente al autobús. L. DE LA MATA
Manuel Félix | Ponferrada
La polémica sigue servida en Las Médulas. El único voto en contra emitido por el Ayuntamiento de Borrenes hace semanas en el seno del Patronato de la Fundación las Médulas contra el plan de movilidad para evitar aglomeraciones y atascos —conocido como proyecto Intermédulas— se plasmó ayer sábado con una reacción de oposición sobre el terreno. El alcalde de Borrenes, el popular Eduardo Prada, acompañado por varios de sus concejales y el pedáneo de Orellán, se plantaron a media mañana delante del autobús turístico y no lo dejaron subir al aparcamiento de la carretera que conduce al alto del emblemático mirador de Orellán.
Prada explicó que la oposición que manifestaron fue simbólica contra las formas y el método de este plan de movilidad para el paraje declarado por la Unesco Patrimonio de la Humanidad. Entiende el mandatario municipal de Borrenes que de manera «abusiva, atropellada y avasalladora», le han colocado en su municipio, sin pedirle permiso, carteles de la línea de autobús turística que pretende aligerar y mejorar el tránsito de turistas a la zona.
A las once de la mañana salían las dos líneas de autobuses turísticos desde la Casa del Parque de Carucedo. Una de ellas se dirigió al pueblo de Médulas, y la otra al mirador de Orellán. A esa hora no había turista que se subieran al autobús, pero sí lo hicieron en la línea que conducía a Orellán el alcalde de Borrenes, los concejales y el pedáneo citado. Al llegar al pueblo, se bajaron del autobús e impidieron que siguiera adelante, teniendo que dar la vuelta.
El alcalde de Borrenes adelantaba a este periódico que adoptará desde el consistorio las medidas oportunas para «prohibir el paso del autobús por Orellán al mirador». Cree que es una competencia municipal y ya existía la orden de que los vehículos de mayor tamaño quedaran aparcados a la entrada de pueblo. ««El camino al mirador es de la Junta Vecinal de Orellán y lo arreglamos nosotros hace poco. Nadie, ninguna administración, ni Junta, ni Diputación, ni Fundación, ni Consejo Comarcal quiso arreglarlo; y ahora que lo hicimos se va a destrozar con el paso de vehículos pesados», resumía Eduardo Prada. El regidor pide a la Fundación que reconsidere el tema, dado que ve el plan como «un fracaso».