El encierro en el Hospital crea «un muro de la vergüenza» con las quejas de los usuarios
Los encerrados invitan a otros colectivos a unirse a la protesta al cumplirse una semana.

Los encerrados han empapelado una columna con quejas. BARREDO
dl | PONFERRADA
Lo llaman «el muro de su vergüenza» y es una columna empapelada de post-it de colores con las historias, las quejas y las palabras de ánimo que les dejan pacientes, familiares y algún trabajador del propio Hospital del Bierzo en cuyo vestíbulo principal mantienen un encierro que ayer cumplió una semana para reclamar una sanidad pública de calidad. «La aceptación ha sido tan grande que la primera mañana ya hubo que ir a comprar más paquetes (de post-it )», contaba ayer en una nota la llamada Asamblea de Usuarios por la Sanidad Pública del Bierzo y Laciana, una plataforma en la que participan de forma activa una veintena de personas y que se ha desmarcado de la estrategia de la Plataforma en Defensa de la Sanidad Pública que hasta ahora había liderado las negociaciones con la Sanidad de Castilla y León y las movilizaciones ciudadanas, para iniciar el encierro en el hospital que llevaban tiempo reclamando, convencidos de que es ahora y no en octubre cuando el Hospital tiene cerradas 36 camas.
La Asamblea, muy activa en twitter y en You tube, ha creado cinco grupos de trabajo para difundir el encierro. «Una vez dentro del hospital el apoyo del pueblo no se hizo esperar. Apoyos que se traducen en agradecimientos, abrazos, alimentos, donativos...», decían ayer los encerrados en la nota que difundieron para hacer balance de la semana de protesta.
Los encerrados se han reunido en este tiempo dos veces con la Gerencia que dirige José Antonio Visedo; la primera vez para entregarle sus reivindicaciones de una sanidad sin recortes, y la segunda para darle a conocer «los puntos mínimos» que le piden para finalizar la protesta y que «sí están al alcance del señor José Antonio Visedo».
Los encerrados promueven además un hastag en redes sociales #TodosSomosJoseLuis para resaltar uno de los casos, de un paciente harto de esperas, que más les ha indignado.