ECONOMÍA ■ LOS EFECTOS DE LA SEQUÍA
Los ganaderos adelantan la venta de los terneros por la falta de pasto para alimentarlos
El pasto es insuficiente y de peor calidad por culpa de la sequía.

Los terneros se venden con menos peso. ANA F. BARREDO
m. carro | ponferrada
Las heladas de la primavera y la dura sequía que se ha mantenido durante todo el verano no sólo han provocado un gran perjuicio a los agricultores, con la pérdida de altos porcentajes de la producción; también los ganaderos de la comarca están pagando las consecuencias de la falta de pasto para llenar los pajares y de alimento y agua en las zonas montañas a donde se traslada el ganado durante la presente estación. «Está todo agostado, hay muy poco alimento, la vacas no producen la misma leche y los terneros están poco desarrollados. Por todo ello, los ganaderos han tenido que adelantar la venta de los terneros, darles salida antes, con un peso bastante inferior, porque la falta de alimento deteriora su estado, los demacra», aseguró el presidente de la Asociación de Ganaderos y Criadores de Ternera Natural del Bierzo (Ternabi), Argimiro Carballo.
Las heladas de abril dañaron considerablemente el pasto de los prados que siegan y recogen los ganaderos para garantizar el alimento durante todo el año. La gran mayoría han tenido que comprar hierba seca y paja para mantener la reserva, teniendo en cuenta que, en algunas zonas, la producción de hierba se redujo en «un 50%» y, otras, «no tenían nada». Además, «la calidad del producto es inferior a la de otros años», lamentó Carballo, que dibujó un panorama igual de difícil en extensivo, en el monte. Un problema de falta de pasto y hierba muy corta que se acompaña también de la falta de agua. Muchas fuentes de las brañas de han secado y las reses tienen que andar más para buscar agua. «El desgaste es mayor», asegura el presidente de Ternabi.
En esta situación, que conlleva importantes pérdidas económicas para los ganaderos, sólo cabe esperar que el otoño traiga consigo las ansiadas lluvias y los campos y el monte se recuperen. De lo contrario, la situación que se plantea de cara a la próxima primavera será extremadamente crítica. «Todo depende ahora de como venga el tiempo, porque si en invierno no llueve ni nieva, como ya sucedió el pasado, la cosa pinta bastante mal», afirmó Argimiro Carballo.
Pero la falta de alimento en las zonas de montaña no se circunscribe únicamente a los pastos, falta comida igualmente para los animales salvajes y las consecuencias las pagan también las cabañas ganaderas. Sin ir más lejos, hace tan sólo unas semanas un oso mató a una vaca en los montes de Páramo del Sil. Un daño cubierto por la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León que, por contra, no cubre aquellos provocados por el ataque de las manadas de lobos.