El Cristo de Del Olmo en San Pedro
Embajador y mecenas del Bierzo, ha donado a su parroquia un Cristo Olímpico.

El párroco de San Pedro, Urbano Rodríguez, junto al Cristo Olímpico donado por Del Olmo. L. DE LA MATA
m. carro | ponferrada
La devoción de Luis del Olmo por el Bierzo no es ajena a nadie. El locutor radiofónico es uno de los principales valedores de la comarca que le vio nacer y ha vuelto a demostrarlo con la donación de una obra pictórica a la parroquia de San Pedro de Ponferrada, la misma en la que fue bautizado. Se trata de un Cristo Olímpico de grandes dimensiones, obra del pintor catalán Jordi Alumá, fechada en el año 1992, el mismo de los Juegos Olímpicos de Barcelona.
Fue, precisamente, en vísperas de las Olimpiadas cuando Luis del Olmo adquirió un cuadro del que ahora se desprende por razones puramente sentimentales. «Tenía ganas de tener un detalle con mi parroquia y ahora se presentó esta oportunidad. Es un Cristo único, no hay otro igual», explicó Del Olmo.
La obra pictórica, de 146 x 114 metros, fue trasladada ayer a la iglesia de San Pedro y allí, en su altar mayor, reposa a la vista de los fieles hasta que le asigne un lugar definitivo en el templo. El párroco, Urbano Rodríguez, ya ha pensando en qué espacio sería el más idóneo, pero va someter la decisión a la opinión de la director artística del templo. «Es un cuadro impresionante, moderno y yo creo que va muy bien con el estilo de la iglesia, porque es moderna. Quizás genere controversia entre los fieles porque no están acostumbrados a este tipo de arte, pero permitirá dar un nuevo aire», explicó el sacerdote, agradecido con la muestra de afecto de Luis del Olmo.
La idea de Urbano Rodríguez es colocar el gran cuadro del Cristo Olímpico a la entrada de la sacristía, a la vista de todos, donde ahora mismo está la Virgen del Pilar, que puede ocupar un lugar de dimensiones más reducidas. La ubicación sería perfecta —asegura el párroco— porque el nuevo Cristo haría simetría con el cuadro del Milagro del Sacramento, que tiene prácticamente las mismas dimensiones, por lo que estéticamente «quedarían muy bien», defendió.