El Bierzo mantiene el número de efectivos antiincendios pese a la rebaja del nivel de riesgo
El consejero de Fomento asegura que éste ha sido el peor año de la década tras 2012.

Imagen del incendios que asoló la Tebaida Berciana. ANA F. BARREDO
m. carro | ponferrada
El nivel de alerta por riesgo de incendio ha pasado de alto a medio en los últimos días por la disminución de las condiciones de peligrosidad y la bajada de las temperaturas. Pese a ello, el Bierzo mantiene el mismo número de efectivos, ya que es una zona de especial incidencia del fuego, según reconoció ayer el consejero de Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, Juan Carlos Suárez-Quiñones, que no dudó al asegurar que 2017 ha sido, después de 2012, el peor año de la última década en lo que daños por fuego se refiere.
«En el Bierzo están, prácticamente, los mismos efectivos que había con riesgo algo, porque no bajan por igual en todo el territorio. Iremos haciendo las determinaciones semana a semana a tenor de las predicciones y de lo que dictaminen nuestros servicios técnicos, que son los que informan de cuál es la configuración adecuada que tiene que tener el operativo», explicó el consejero.
Suárez-Quiñones quiso referirse de forma expresa al incendio que ha sufrido el Monte Pajariel de Ponferrada por la carga de simbolismo que tiene y cifró en 1,39 hectáreas la superficie que, finalmente, resultó calcinada.
El consejero también hizo hincapié en la dureza de los últimos incendios y en cómo está cambiando la tendencia para tratar de hacer cada vez más daño, prendiendo, por ejemplo, durante la noche. La sequía ha contribuido también a facilitar la condenable labor de los pirómanos. «Así como otros años el incendio progresaba más lentamente, este año los incendios han progresado de una forma extraordinaria. Ya sabíamos que el año no iba a ser bueno por las condiciones del terreno, pero verdaderamente ha sido tremendo, con fuegos de una gran magnitud», se lamentó.