Diario de León

EL BIERZO ■ LA FALTA DE LLUVIAS

La Miño-Sil decreta alerta por sequía y restringe el riego en el Canal Bajo

El Sil Superior es el que registra el peor estado pero el consumo humano está garantizado

Situación en la que se encuentra actualmente el pantano de Bárcena, en este caso en la cola. L. DE LA MATA

Situación en la que se encuentra actualmente el pantano de Bárcena, en este caso en la cola. L. DE LA MATA

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maría carro | ponferrada

El Bierzo está oficialmente en situación de alerta por sequía. La Oficina Técnica de la Sequía de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil resolvió finalmente ayer la declaración de este nivel una vez que los indicadores corroboran que la demarcación está un 40% por debajo de la media y que no hay previsión de lluvias intensas a corto plazo. De momento, los ciudadanos no notarán la diferencia pero sí se han establecido restricciones para el riego en el Canal Bajo del Bierzo. «Vamos a reducir a un tercio las dotaciones que nos han pedido para regadío, con el objetivo de mantener el agua en los embalses para garantizar aquellos usos prioritarios», informó el presidente del organismo de cuenca, Francisco Marín, adelantando que tal medida se mantendrá «hasta final de año».

No en vano, el Sil Superior, es decir, el que discurre por el Bierzo, es uno de los puntos de la cuenca que se encuentra en peor situación y aquí las medidas de control serán más estrictas. De momento, eso sí, no se reducirá a la mitad el caudal ecológico de los ríos en aquellos tramos de río que no están protegido por Red Natura y tampoco habrá que modificar, todavía, las normas de explotaciones de las centrales hidroeléctricas, como la de Bárcena. «No estamos en una situación tan dramática», apuntó Marín.

El año hidrológico que acaba de terminar ha sido el más seco de la historia de la que la Confederación tiene datos oficiales. «Se han registrado 670 litros por metro cuadrado, cuando debería haber llovido más de 1.00 litros por metro cuadrado de media», apuntó el presidente de la Miño-Sil en una comparecencia en Orense.

Por eso del estado de prealerta —decretado a mediados de enero— se ha pasado a una situación de alerta que se decreta cuando los indicadores de nivel de agua embalsada y de caudales circulantes se sitúan entre un 40% y un 65% por debajo de la media. Más allá del 40%, al situación pasaría de alerta a emergencia. «Ahora mismo, estamos en un 44,5% de agua embalsada, cuando el año pasado estábamos en un 61%; es decir, 13 puntos por debajo de la media que debería haber en este momento», aseguró Francisco Marín.

Estamos ahora mismo a un 44,5% de agua embalsada, el año pasado estábamos al 61%. Estamos por encima de la media del Estado pero 13 puntos por debajo de la media que debía ser en este momento.

Además de la reducción en el volumen de agua disponible para riego en el Canal Bajo, la Confederación Hidrográfica Miño Sil va a intensificar la vigilancia en las concesiones, «sobre todo en las que menos caudal circulante llevan para que no se malgaste agua», explicó el máximo responsable del ente hidrológico. Así mismo, se pedirá a los ayuntamientos que extremen sus medidas de ahorro. Algo que pasa por reducir el riego de jardines, los baldeos de calles y, sobre todo, las presiones nocturnas. «Las redes tienen muchas pérdidas. Fugas que no aprecian los ciudadanos porque están enterradas bajo calles pero que suponen una pérdida de recursos que es posible que podamos necesitar», destacó Francisco Marín.

Si todo lo descrito más el aumento del control de las concesiones en alta —por ejemplo la que sale del embalse de Bárcena— no funciona, habrá que ir más allá. Será precisamente eso lo que analizará, el día 19, la Junta de Gobierno del Plan Especial de la Sequía en una reunión en la que se dará cuenta de la situación y se acordará «si las medidas son suficientes o si hubiera que tomar alguna otra extraordinaria». De momento, la Oficina Técnica de la Sequía acortará los plazos entre reuniones. «Vamos a reunirnos cada mes o cada quince días y decidiremos», avanzó Marín, detallando que el primer paso sería la reducción a la mitad del caudal ecológico en los ríos no controlados por Red Natura.

El presidente de la Miño-Sil también pidió control a los ciudadanos en el día a día, con detalles que «todos conocemos» —dijo— y que pueden suponer un ahorro importante. Por otra parte, Marín avanzó que, este mismo mes, la Confederación va a iniciar un programa de concienciación infantil en los colegios. «Vamos a llevar a los niños a los ríos para que vean que tanto ellos como el ecosistema asociado también sufren la falta de lluvias».

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