«Esperemos que caiga chirimiri para no arrastrar las cenizas»
El presidente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil no quiso pasar por alto el grave problema que sufre el noroeste peninsular con los incendios. Un territorio coincidente con el que gestiona el organismo de cuenca. Las labores de extinción obligan a gastar un gran volumen de agua acumulada pero Marín no mostró preocupación por ello. A lo que sí aludió con cierta intranquilidad es a lo que puede pasar ahora si con las próximas lluvias llegan los arrastres de terreno y cenizas que contaminan el agua. Por ello confía en que las primeras que caigan sean flojas para preparar el terreno.
«Cuando vuelva a llover, todas las cenizas van a ser arrastradas y los ríos tienen ese efecto sumidero. Desgraciadamente va a haber problemas de enturbiamiento y contaminación de las aguas, pero esperemos que sea un chirimiri los primeros días. La naturaleza es muy generosa a pesar de que cada vez se lo ponemos más difícil y de esta forma empezaría a florecer la vegetación que será la que haga de colchón para muchos arrastres», explicó el máximo responsable de la Miño-Sil.
Marín condenó a los pirómanos. «Es una lacra, un acto terrorista contra el medio ambiente muy negativo en muchos aspectos», se lamentó.