Merayo niega crisis de gobierno con CB y pide a C’s más rigor en sus aserciones
La alcaldesa dice que la impugnación del último Pleno es «imposible» y que éste no es el juzgado.
maría carro | ponferrada
No hay crisis en el seno del gobierno de Ponferrada o, al menos, así lo entiende la alcaldesa. Para Gloria Fernández Merayo, el mosqueo de sus socios de gobierno de Coalición por el Bierzo por «injerencias» y que tanto éstos como las concejalas de Ciudadanos abandonaran el último Pleno no son síntoma alguno de ruptura. La regidora garantiza la «tranquilidad» y el «tono conciliador» en el trabajo diario y entiende que la cada vez más cercana fecha para la celebración de las próximas elecciones puede estar detrás de los últimos movimientos que han podido poner en riesgo los acuerdos alcanzados hace dos años y medio.
«Coalición por el Bierzo tiene que tener su espacio político y, conforme se acercan las elecciones, tiene que visualizar sus diferencias», aseguró la alcaldesa de Ponferrada, garantizando que «en el ámbito privado» el tono es diferente. Con quien Fernández Merayo no se mostró tan apacible fue con C’s y, en concreto, con la concejala Ruth Santín que, tras el Pleno en el que se debatió un expediente sobre la devolución de los sueldos cobrados por el bipartito, aseguró que había motivos para la impugnación.
La alcaldesa lo negó ayer con rotundidad y le pidió a las ediles de la formación naranja «más rigor». «Es imposible que se pueda impugnar el Pleno, ya lo hemos consultado», afirmó, explicando que el voto emitido por los concejales de USE fue, más bien, «un acto testimonial» que no tendrá efecto alguno. «Sus votos se tienen como no emitidos porque han sido irrelevantes para el resultado de la votación», dijo. Es decir, que aunque son parte implicada y votaron sobre un asunto que les atañe directamente, como los ediles de USE no son un número suficiente para comprometer el resultado final de la votación y, por tanto, la ejecución de la sentencia judicial, no hay complicación alguna.
En todo caso —apuntó la alcaldesa— lo que se podría impugnar sería el punto concreto en el que se debatió el asunto motivo de discordia del PP con sus socios de CB y C’s. También a que Santín aludiera a la falta de argumentos jurídicos en la sesión se quiso referir Fernández Merayo. «El Pleno del Ayuntamiento no es el juzgado, aunque yo sea abogada y otros miembros de la corporación también. Ayer tocaba hacer política», dijo.
Sobre la espantada de los cuatro concejales también fue tajante. «El acta del Pleno va a ir al juez y verá quiénes actuaron con responsabilidad y quiénes tomaron otra actitud. Cada uno tenemos una manera de afrontar la responsabilidad y aunque dos grupos políticos no quisieron hacer frente a la suya, el resto sí», reseñó la regidora, asegurando que el objetivo de llevar la sentencia por los sueldos del bipartito a Pleno era que los ciudadanos supieran como se adoptan las decisiones importantes.