Quince jóvenes se incorporan al sector primario al año en el Bierzo
Apuestan mayoritariamente por la ganadería de vacuno de carne.
m. carro | ponferrada
No es un jardín de rosas y son muchas las dificultades que tienen que enfrentar quienes apuestan por hacer del sector agropecuario un medio de vida, pero sí hay relevo generacional en el campo berciano, aunque es verdad que no en la medida a la que organizaciones sindicales agrarias como Asaja aspiran. Una media de quince jóvenes bercianos se incorporan al sector primario al año en el Bierzo, principalmente en el sector ganadero y más concretamente en el vacuno de carne. También es considerable el número de nuevos proyectos vinculados a la apicultura y, aunque en menor medida, a la castañicultura.
En el lado opuesto de la balanza están la viticultura y la fruticultura, que aunque sí forman parte de la apuesta de los jóvenes en materia agropecuaria, lo son de manera más moderada, principalmente porque empezar desde cero en estos campos puede resultar muy costoso, tal y como apuntó ayer el secretario general de Asaja Castilla y León, José Antonio Turrado. «El viñedo y los frutales requieren unas inversiones muy fuertes en maquinaria, en tierras; por lo que en estos sectores la cosa va más despacio», afirmó.
No obstante, la media de jóvenes que se incorporan al trabajo en el campo al año en el Bierzo no es tan elevada como a nivel provincial o en el conjunto de Castilla y León si se hace una extrapolación. De hecho, los últimos datos aportados por Asaja en este sentido sitúan entre 65 y 70 las incorporaciones anuales en León y entre 450 y 500 nuevos agricultores y ganaderos jóvenes a nivel autonómico, aunque lo cierto es que el año pasado fueron bastantes más, exactamente 957, según los datos de Asaja. Entre otros, el problema en el Bierzo es que el sector «no tiene capacidad para más», dijo Turrado.
«Hoy día el Bierzo tiene capacidad únicamente para asumir la incorporación de esos, más o menos, quince nuevos jóvenes profesionales», aseguró el secretario general de Asaja en la comunidad, lamentando la cantidad de tierras con capacidad productiva pero sin explotar que hay en el Bierzo. «El abandono que hay aquí no lo hay en ningún otro territorio de Castilla y León», dijo, para seguidamente defender que «el Bierzo tiene que aspirar a cultivarse; no puede ser que pasemos el Manzanal y haya más tierras sin cultivar que cultivadas».
Actualmente, el sector primario berciano cuenta con unos 500 profesionales que cotizan como tal. Eso en una provincia que cuenta con más de 6.900 afiliados en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos y más de 1.800 asalariados.