Ciudadanos exige a ministerio y Junta un plan contra el gas radón
La formación naranja toma la iniciativa y presenta mociones en Ponferrada y en el Consejo.

Las concejalas Rosa Luna y Ruth Santín, en una imagen reciente de archivo. L. DE LA MATA
m.c.c. | ponferrada
El Grupo Municipal de Ciudadanos en Ponferrada quiere medidas urgentes contra el gas radón en la comarca del Bierzo, después de que el Consejo de Seguridad Nuclear haya publicado las zonas de España con mayor influencia y haya entrado en vigor la normativa europea que exige su control.
La formación naranja reclama a la Junta de Castilla y León y al Ministerio de Fomento medidas preventivas «contra el riesgo», insiste, existente en algunos municipios. En total, casi una veintena de ayuntamientos bercianos, entre ellos Ponferrada.
En una moción presentada ante el Ayuntamiento y el Consejo Comarca del Bierzo, la concejala Ruth Santín recuerda que este mes entra en vigor la directiva europea por la que se establecen normas de seguridad básicas «para la protección contra los peligros de la exposición a radiaciones ionizantes y que obliga a controlar el gas radón en las viviendas, elemento que está considerado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco».
En un comunicado, recuerda C’s también que el Colegio Oficial de Geólogos ha señalado al Bierzo como «una de las zonas más afectadas debido a la abundancia de suelos graníticos y de pizarra y en especial los municipios de Barjas, Vega de Valcarde y Páramo del Sil, aunque en el resto de la comarca hay municipios, como Ponferrada, en los que también se detecta radón en menor medida». Por eso, en opinión de Santín, «los estudios acreditan la estrecha relación entre el radón y este tipo de patología, lo que supone que esta situación debe estudiarse detenidamente por parte de la Administración pública para aplicar cuanto antes soluciones».
La edil de C’s recalca, por si no hubiese quedado claro la necesidad de adoptar iniciativas que los efectos del gas radón se pueden reducir mediante la aplicación de una serie de «medidas preventivas como la ventilación adecuada de las viviendas, la colocación de ventanas en sótanos y bajos o medidas arquitectónicas como el aislamiento del suelo o el sellado de grietas». Pero, además, «es necesario el desarrollo de una normativa clara que sirva para informar y concienciar a la población sobre los riesgos del radón e incluso plasmarla en el Código Técnico de la Edificación para prevenir la exposición al radón en las nuevas edificaciones», añade Santín.