el asesinato más cruel

El de Jerónima Blanco y su hijo Fernando fue uno de los asesinatos más crueles cometidos por pistoleros falangistas en el verano de 1936. Jerónima Blanco tenía 22 años y estaba embarazada cuando la asesinaron en represalia porque su marido, el sindicalista Isaac Cabo, se encontraba huido. Con el pequeño Fernando, decía ayer PeC, «jugaron al tiro plato».