el pregón del teniente general
Servert llama a movilizar a los ilustres para reflotar el Bierzo
El pregonero de la Semana Santa destaca el respeto por los que . piensan diferente como una «marca distintiva» de los bercianos.

El teniente general del Aire, actual comandante del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de la OTAN en la base aérea de Torrejón, ayer sobre las tablas del Bergidum. ANA F. BARREDO
Manuel Félix | Ponferrada
Su currículum es tan amplio que el espacio de esta crónica se quedaría corto para definirlo. Piloto con más de 6.000 horas de vuelo, es teniente general del Ejército del Aire y actual comandante del Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de la OTAN en la base aérea de Torrejón. Licenciado en Derecho y Ciencias Políticas, doctorado por la Sorbona y la Complutense, domina el inglés, francés y alemán, y ha sido condecorado con la Cruz de la Real Orden de San Hermenegildo, la del Mérito Aeronáutico, la del Mérito Naval o la de la Guardia Civil y la Policía Nacional. Es Caballero de la Legión de Honor de Francia, Medalla de la Liberación de Kuwait, de la Fuerza Aérea de Brasil y así mucho más de una larga lista.
Lo mismo que las distinciones de orden religioso. Por citar una, es Caballero de la Orden del Santo Sepulcro de Jerusalén.
Con 43 años de servicio a España, al teniente general Rubén Carlos García Servert el Bierzo le toca especialmente la fibra. «No nací aquí, pero aquí hundo mis raíces», dijo. Y así, ayer ofició de pregonero para abrir en Ponferrada los actos de su Semana Santa.
Servert, de padre y familia de Folgoso de la Ribera, se definió como un hombre comprometido con la Cruz, con España y con su tierra, defendiendo sin complejos sus creencias y siempre «ilusionado por un futuro mejor, de paz y de concordia entre todos los españoles», apelando siempre a la unidad como «un galón».
Quiso con sus palabras rendir un homenaje a todos los antepasados y a sus padres que —confesó— «nos enseñaron a rezar y a amar desgarradamente a nuestro Bierzo, (...); sin ridículos hechos diferenciales».
Hizo igualmente guiños a la patrona de la comarca: «Entre el Bierzo y el cielo hay una puerta que nuestra Morenica mantiene abierta». Y, precisamente, retomando las enseñanzas de su familia piropeó a los bercianos y lo planteó como un consejo de actualidad: «En tiempos de disputa e ideologías excluyentes, sentíos orgullosos de que vuestra marca distintiva de bercianos sea el respeto por los que piensan diferente».
Y en esta atmósfera, con gran profusión de datos sobre el fervor de la Pasión, el militar se postuló como defensor de la esperanza como «clave de todo».
De esta forma, hizo un llamamiento a todos a trabajar por el futuro, desde el perdón, el respeto y la unidad, para lograr que el Bierzo «supere sus actuales problemas económicos». «Desde esta comarca de carbón y productos agrícolas únicos os invito a llamar, insistentemente, a las puertas de los que, viviendo aquí o lejos, nos sentimos bercianos. Llamemos a tantos empresarios y personas ilustres de aquí y fuera, porque el Bierzo les necesita más que nunca».
Con el sonido de 34 integrantes de la Unidad de Música de la base aérea de la Virgen del Camino, dirigida por Julio César Ruiz, el general cerró su alocución agradeciendo su elección.
La Hermandad de Jesús Nazareno que preside como mayordomo Marco Morala, impuso en el acto al Cuerpo Nacional de Policía la distinción de Hermano de Honor. El comisario ponferradino, Miguel Ángel Martínez, lo agradeció en presencia del comisario provincial, Juan Carlos Hernández Muñoz.
Por su puesto, el acto estuvo arropado por las autoridades religiosas, como el vicario de la Diócesis de Astorga y los representantes de todas las cofradías de la ciudad; las civiles y judiciales, como la alcaldesa y concejales de los diferentes grupos políticos, o la juez decana.