Bierzo ■ Cultivos
El Banco de Tierras recupera 120 hectáreas para la DO del Bierzo
La iniciativa suma 522 parcelas desde 2013 y se consolida al mejorar los datos del último año.

Bello, Courel y la gerente del Banco de Tierras, Beatriz Anievas, ayer. DL
El Banco de Tierras, que tiene como objetivo primordial recuperar para el cultivo parcelas abandonadas por todo el Bierzo, se está consolidando como una iniciativa positiva para el sector vinícola. Los datos de la última campaña, entre noviembre del año pasado y este pasado mes de marzo, se han cerrado con la adjudicación de 113 parcelas, 17 más que la campaña anterior. En total, la iniciativa desde 2013 ha logrado readjudicar 522 parcelas y evitar el abandono de más de 120 hectáreas de viña en la comarca, según expusieron ayer, al hacer balance, el presidente del Consejo Comarcal, Gerardo Álvarez Courel, y la presidenta de la DO Bierzo, Misericordia Bello.
«El propietario —según explicó Courel— sólo quiere que su viña esté productiva y a lo sumo vendimiar un par de cestos de uva para autoconsumo o unas botellas de vino. El mayor beneficio para el dueño es ver su viñedo atendido», resaltó.
Las principales zonas de localización de las nuevas parcelas del Banco de Tierras para viñedos están en Cacabelos, Arganza, Villafranca, Camponaraya, Ponferrada, Carracedelo, Congosto, Borrenes, Priaranza y Toral de los Vados.
En el Banco de Tierras de las 1.244 fincas cedidas o arrendadas hasta el momento, el 42 % son viñas en producción y el 100% de los contratos formalizados en la campaña han sido cesiones de uso en precario. En todo los casos, y eso también lo destacó el presidente del Consejo Comarcal, el denominador común de los propietarios es «el apego a viñas que han pertenecido a la familia por generaciones», a los que la iniciativa garantiza que sus propiedades están «bien atendidas y en uso».
Por lo que respecta a los adjudicatarios, el perfil más común es el de jóvenes que quieren ampliar su nivel de producción en el sector. En la mayoría de los casos, además, estos arrendatarios venden su producción al Consejo Regulador de la DO. «Seguiremos en ese camino», aseguró Misericordia Bello, que agradeció el «enorme esfuerzo» del Consejo Comarcal para conseguir la cesión de medio millar de parcelas en una comarca donde el minifundio es el principal sistema de división de la tierra. La representante de la DO calificó de «lamentable» que se siga abandonando viñedo en la comarca y recalcó que los vinos bercianos «tienen más demanda que oferta».