ESPECIES ÚNICAS en el olvido
Invierno negro para los helechos de la Ciuden
Las plantas arborescentes del carbonífero, compradas en Nueva Zelanda, Australia, Argentina y el oriente asiático, pasaron los últimos meses de frío en Ponferrada, sin los cuidados que tenían en el vivero de Igüeña.

Helecho arbóreo de 7 metros, Dicksonia del carbonífero, visto ayer con teleobjetivo desde fuera de las instalaciones de Ciuden. L. DE LA MATA
MANUEL FÉLIX | PONFERRADA
La falta de rumbo y decisión política sobre buena parte del patrimonio que la Ciuden trajo al Bierzo en la época de Zapatero está afectando, no solo a las abandonadas instalaciones del futuro Museo Nacional de la Energía (vieja térmica de Compostilla I, en Ponferrada), en donde se invirtieron millones de euros, ahora sin rentabilidad pública. También está afectando al patrimonio vivo, a la considerada en su momento como la mayor colección de helechos arborescentes de España.
Son 24 ejemplares de Dicksonia Antarctica . También 6 de la variedad Cyathea Arborescente y otras 34, más pequeñas. Traerlas al Bierzo supuso tres meses de viaje por aire, mar y tierra. Las plantas más antiguas de esta colección tienen 300 años de vida, miden siete metros de alto y hunden su origen en el periodo carbonífero, la época en la que se gestó el carbón. De ahí su idea inicial para el uso público del museo y un bosque del carbonífero para la comarca, que se ha quedado en nada.
Fueron compradas con dinero estatal por la Ciuden (la cifra exacta nunca ha sido desvelada) en Nueva Zelanda, Australia, Argentina y también en algún otro país remoto del oriente asiático. Cuando llegaron al Bierzo fueron adaptadas al clima, por ser frágiles y quebradizas, en la instalaciones del por entonces Vivero Ciuden, en Pobladura de las Regueras (Igüeña).
Ahora mismo, esta preciada colección de plantas arbóreas se encuentra sin climatización adecuada en las cerradas instalaciones de la vieja térmica de Compostilla. Acaban de pasar el invierno prácticamente dejadas del mimo y cuidados que precisan. Y ayer, justo ayer, dos operarios de una empresa de mantenimiento —ajena a la Ciuden y contratados por ésta— entraron para darle los primeros cuidados desde hace meses, según pudo comprobar en el lugar este periódico.
Los helechos precisan extremados cuidados y seguimiento científico, pero todo lo que está rodeando a la política sobre el patrimonio de la Ciuden en el Bierzo ha hecho que estas delicadas plantas estén encerradas en un recinto de cemento, con las ventadas acristaladas en la primera planta, pero abiertas a plena intemperie en los pisos diáfanos superiores.
En marzo de 2016, Diario de León contaba a sus lectores que los técnicos aconsejaron parar el traslado de los delicados helechos desde su vivero del municipio de Igüeña a Ponferrada. Precisamente para respetar su ciclo biológico. Y así fue. Sin embargo, fueron trasladados el año pasado a Ponferrada y todo este invierno lo pasaron en las frías instalaciones.
Nadie de los que denuncia quiere hablar públicamente sobre este asunto y el que lo ha hecho, sin poder citarlo en este reportaje, se lamenta de lo que está sucediendo. Temen incluso que haya helechos muertos.
Ayer, preguntados los dos trabajadores que salían de las instalaciones por el estado en el que habían encontrado estas plantas se limitaron a comentar que estaban limpiando la zona y que «más o menos están bien», pero que comenzaban precisamente este lunes con los cuidados que les ha encomendado la propia Ciuden.
La situación de descuido y abandono que presentan los edificios, en este barrio ponferradino de Compostilla, es visible a cualquiera que se acerque por allí. Las zarzas y otra maleza empiezan a comerse la infraestructura. Incluso se teme que el valioso material allí depositado y sin uso, pueda ser víctima de actos vandálicos o de ladrones.