Compostilla denuncia ante Europa las «irregularidades» de las redes de calor
El consejero de Medio Ambiente asegura que la Junta seguirá adelante con el proyecto.

Protesta de vecinos de Compostilla ante el Ayuntamiento. DL
c. f. c./m. Á. c. | ponferrada
Los vecinos del barrio ponferradino de Compostilla y los del área metropolitana de Navatejera en León anunciaron ayer que han iniciado el procedimiento para reclamar al Banco Europeo que investigue «las presuntas irregularidades urbanísticas, económicas y ambientales» en los proyectos de centrales de biomasa y redes de calor que han generado alarma social en las dos zonas. La iniciativa vecinal pretende que el Banco Europeo con sede en Luxemburgo investigue «los incumplimientos en los acuerdos de financiación».
Las dos asociaciones insistieron en una nota de prensa en que las centrales de Ponferrada y Navatejera «incumplen las condiciones del proyecto firmado en su día» entre la Junta y el «el banco denominado Project Castilla y León Climate Change y pueden ocultar un presunto fraude o posibles sobrecostes». Entienden los vecinos descontentos que las centrales «no son sostenibles ni mejoran el cambio climático ni la prevención de incendios forestales; no mejoran la sostenibilidad del sector forestal promoviendo el uso tradicional y alternativo de los recursos forestales como materia prima de biomasa y además infringen la normativa ambiental y urbanistica».
Los vecinos recalcan que no existe en la provincia suficiente biomasa para las instalaciones, «y más con la reciente autorización de la planta de Forestalia» y «no se garantiza el origen de la biomasa». Entienden que los fines de sostenibilidad exigidos están en duda «cuando se pretende gastar más de siete millones de euros en llevar calor a una serie de edificios que además están térmicamente obsoletos».
El proyecto de Ponferrada, además, «ni siquiera ha pedido y obtenido la necesaria licencia ambiental ni ha sido sometido a información pública», «ni ha sido votado ni conocido por el Pleno del Ayuntamiento» y «se pretende ejecutar sin permiso ni licencia ambiental y sin memoria ambiental, con una mera licencia de obras».
Por otra parte, el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suarez Quiñones, respondió ayer a los vecinos y aseguró respetar esta actuación. De hecho, afirmó que cumplirá cualquier requerimiento judicial al respecto. De momento, la la Junta seguirá adelante con el proyecto de red de calor en Ponferrada.
«No daremos un paso atrás, aunque están en su derecho de reclamar», señalaba considerando que se trata de un proyecto beneficioso para la ciudad».