El reto que hermana a los pendones del Bierzo y Las Médulas
Un grupo de pendoneros exhibirá, el día 24, una veintena de estandartes en una subida a pie de un kilómetro hasta el Mirador de Orellán.

Organizadores y promotores de la primera concentración de pendones del Bierzo. ANA F. BARREDO
m. carro | ponferrada
Querían hacer algo grande, un reto en toda regla para dar visibilidad a los pendones y pendonetas del Bierzo en toda la provincia y pensaron que unir los estandartes al paisaje más emblemático de la comarca, Las Médulas, y hacerlo sumándole la dificultad de llegar hasta el Mirador de Orellán a pie, con el desnivel acumulado del terreno y con entre 30 y 50 kilos por pendón a las espaldas, sería un desafío suficiente. Lo querían y así será. El paraje Patrimonio de la Humanidad berciano acogerá, el domingo 24, una concentración de pendoneros de León bajo el título ‘Primer gran desafío. Subida al Mirador de Orellán’.
De momento, el grupo de pendoneros que organiza el acto —en colaboración con el Consejo Comarcal, Borrenes, la DO Bierzo y otros colectivos culturales de la comarca— tiene confirmada la participación de una veintena de estandartes, todos bercianos. Además, se ha remitido invitación a otros grupos de pendoneros de Astorga, La Bañeza y resto de la provincia que, de momento no han garantizado su presencia. Se espera la participación de unas 300 personas.
El reto arrancará a las 11.00 horas del día 24 con la concentración y el montaje de los pendones en Orellán y el acto en sí, la subida hasta el Mirador de Orellán con los pendones en alto, comenzará a las 12.00 horas. La comitiva recorrerá el último kilómetro hasta llegar a uno de los balcones más impresionantes de la comarca. «Un kilómetro se hace bien, pero aquí la dificultad está en la subida por la pendiente que hay», explicó el coordinador del grupo de pendoneros que organiza el evento, Álvaro Gutiérrez.
También el presidente del Consejo Comarcal del Bierzo, Gerardo Álvarez Courel, incidió en el grado de dificultad del reto que se han marcado, aunque aseguró que el esfuerzo merecerá la pena por la estampa insólita a la que dará lugar.
El objetivo de la organización de esta iniciativa es que tenga continuidad y que sea itinerante; es decir, que los pendones se hermanen con paisajes identificativos de la comarca una vez por año. En todo caso, la involucración de la gente joven sería fundamental para llevar a cabo estos retos que promocionan la cultura de los pendones; pero como dijo Álvaro Gutiérrez, los jóvenes han perdido el interés por ello. «No somos capaces de animar a la gente joven», lamentó.
El encuentro de pendones de Las Médulas llegará a su fin con una gran paellada, pasadas las 15.00 horas.