Como en casa y con mucha actividad
Dispone de una unidad de convivencia y diseña un completo programa de ocio.

Patio y zona ajardinada ubicados en la parte posterior de la Residencia La Rosaleda de Ponferrada.
La Residencia La Rosaleda tiene acreditada una unidad de convivencia vinculada al proyecto ‘En mi casa’ desarrollado por la Gerencia de Servicios Sociales de Castilla y León para ofrecer a los residentes un modelo de atención que se aleje del hospitalario y les permita sentirse, precisamente, como en casa.
El nuevo centro residencial para personas mayores de Ponferrada dispone de 16 plazas —las máximas permitidas— en esta unidad de convivencia, que cuenta con una zona común, un salón grande, una pequeño ‘office’ y una cocina en la que pueden preparar sus propios platos. Esto, lógicamente, además de las habitaciones —dobles e individuales— que pueden decorar y amueblar a su gusto. De hecho, hay una de las residentes que se ha llevado su propio sofá, según explicaron fuentes de la gerencia.
Y es que, aunque la unidad de convivencia está limitada a un espacio concreto para 16 residentes, la filosofía de La Rosaleda es que las 131 personas que vivan aquí se sientan como en su propia casa y llenen sus horas de actividad. Para ello, aunque todavía está en fase incipiente, la dirección del centro ha empezado a diseñar un programa de actividades lúdicas que se inicia esta misma semana con la proyección de una película. No será algo aislado, sino que habrá sesión de cine todos los jueves por la tarde en la sala de usos múltiples de la planta sótano, que irá ganando oferta de ocio y esparcimiento como complemento a las terapias.
«Celebraremos los cumpleaños y fiestas populares como el magosto y carnaval, también la Navidad», avanzaron fuentes de la dirección del centro. El objetivo es que los residentes no pierdan el contacto con la actualidad ni dejen de hacer las cosas que les gustan. Acciones de las que harán partícipes a los familiares y en las que también quieren involucrar a la población infantil, sabedores de los beneficios que para las personas mayores tiene el contacto con los niños. La idea es hablar con los colegios del entorno para que, en fechas señaladas, los alumnos se desplacen a la residencia para realizar alguna actuación o representar alguna obra de teatro. Así se combate el aislamiento y se integra a los residentes en el entorno que les rodea.