El Ponfeblino deberá acreditar ante Fomento el uso público de los talleres
La cesión al Consorcio del tren turístico se encuentra en fase de regularización catastral.

Las dos locomotoras diésel desguazadas, en una foto de 2014 junto a los talleres. JESÚS F. SALVADORES
C. F. C. | PONFERRADA
La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León aseguró ayer al Consorcio del tren turístico Ponferrada-Villablino, que la cesión de los talleres del antiguo ferrocarril en la capital de laciana sigue en marcha, pero recordó que, tal y como indica la Ley de Patrimonio deberá acreditar que las instalaciones serán de uso público para que pueda haber un cambio de propiedad.
La Consejería respondía así a la preocupación del Consorcio por el retraso en la cesión de una edificaciones cuyo uso tiene intención de adjudicar a la empresa privada ARMS, que estaría dispuesta a invertir en la recuperación de la línea a la vez que ensaya un proyecto de tracción ferroviaria con gas licuado en la locomotora 1006, que forma parte del material rodante de la concesión.
En una declaración escrita a este periódico, la Consejería asegura que «la cesión de los talleres de Villablino al Consorcio del Ponfeblino está en fase de regularización catastral» como trámite previo al registro de los terrenos a nombre de la Junta de Castilla y León. «Cuando esté a nuestro nombre, desafectaremos los talleres del servicio de ferrocarril (que ya no existe) y se podrá proceder a la cesión de los talleres en los términos que indica la Ley de Patrimonio de la Junta».
Y lo que indica la Ley de Patrimonio «es que puede ceder esos bienes cuando el fin de los mismos sea para uso público y que se acredite que cumplen con esa función», aclara la nota de Fomento, titular de la concesión.
La Consejería no se que quiso pronunciar sobre el desguace de las dos primeras locomotoras diésel que funcionaron en la línea a partir de 1981, las Krupp 601 y 602 procedentes de As Pontes, vendidas como chatara por el administrador concursal de Coto Minero Cantábrico, heredera de la concesión del tren minero. «Las máquinas que se han desguazado son propiedad de la empresa Coto Minero, la Junta o entra a valorar esta actuación», puntualiza la Consejería.
El proyecto del tren turístico recibió ayer el apoyo de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de San Andrés del Rabanedo, que recordó que el pasado mes de junio ya presentó una moción de apoyo para exigir a la Junta el inventario de los bienes del Ponfeblino y un informe sobre el proceso de resolución de la concesión administrativa, a la vez que se inste a la Consejería de Fomento «para que realice las inversiones necesarias que permitan desarrollar el proyecto de recuperación de la línea del Ponfeblino». IU justificó la moción porque «la dinamización económica y social de la provincia de León nos afecta a todos».