CARLOS GARCÍA | CATEDRÁTICO berciano DE ARTE DRAMÁTICO EN BOGOTÁ
«Hay que hacer borrón y cuenta nueva con la minería»

El ponferradino Carlos García en su despacho universitario de Bogotá, con la foto de San Isidoro. M. F.
MANUEL FÉLIX | BOGOTÁ
Es de Ponferrada con raíces en tierras mineras de Fabero. Carlos García es muchas cosas, y entre ellas, dirige la cátedra de Arte Dramático en la Facultad de Creación de la Universidad El Bosque, en la megápolis (8 millones de habitantes) colombiana de Bogotá. Una universidad privada con casi 12.000 estudiantes, de los que 1.800 son de la facultad en la que trabaja este berciano, con 300 alumnos en el área que dirige y 32 profesores a su cargo. Tiene 46 años, nueve de ellos en Colombia.
—¿Qué le trajo a Colombia?
—Hace años, con mi compañía Teatro Cítrico, nos contrataron de la Agencia de Cooperación para trabajar en países sudamericanos, actuar y dar talleres. De ahí surgieron contactos.
—¿Es una de las mentes que han tenido que emigrar?
—Al principio no me lo planteaba así, pero creo que sí. Es muy triste que tenga que estar enseñando en Colombia, a gente que quiero mucho y un país al que amo, enseñando cosas que aprendí en mi país y todo lo que mi Estado invirtió en mi educación. Me gustaría estar haciendo esto en mi país y en mi pueblo, pero me ha sido imposible.
—¿Volverá a España?
—Me gusta mucho lo que estoy haciendo en la Universidad. Estoy escribiendo mi tesis doctoral sobre dramaturgia cómica. Me gusta escribir comedia y tengo proyectos. Más adelante, a largo plazo, no lo descarto.
—En España está revuelto el patio político. Desde la distancia, ¿cuál sería el mensaje más simple que daría para que se arreglen las cosas?
—Lo más simple es usar el sentido común. La imagen de España fuera no tiene nada que ver con la que tienen los españoles desde su propio país. Habría que hacer un proyecto grande de regenerar la imagen de país en el extranjero.
—¿Qué imagen tenemos?
—Prepotentes, mal hablados, chulos, sobrados, y aunque nos quieren y respetan, no tenemos la mejor imagen como país. Curiosamente Francia o Inglaterra tienen mejor imagen en países latinoamericanos, cuando sus tradiciones, raíces y su lengua es la nuestra. Hay desapego con la cultura española y yo lo veo en la parte artística y cultural.
—Sabe que el Bierzo ha cumplido varios años sumido en la crisis y le está costando más que al resto salir de ella. No es su cometido, para nada, pero ¿cuál sería su receta para mejorar la situación?
—Es complicada la respuesta. Mi padre es de Fabero, conozco bien la problemática del carbón. Se viene diciendo desde hace mucho que el carbón se va a acabar. No. El carbón ya se acabó. Desde fuera lo veo como que hay que hacer borrón y cuenta nueva. Hay que buscar nuevas líneas de trabajo y ser creativo.
—Precisamente, la primera maravilla de Colombia es la Catedral de la Sal, una mina que podía estar cerrada, llena de agua, pero que han sabido sacarle partido turístico . ..
—Sí, la de Zipaquirá. Tienen otra, la de Nemocón. Tiene miles de visitas a la semana (hay días de 4.000). Pienso que las explotaciones mineras de Fabero, y cuando digo Fabero puedo decir Bembibre, Torre del Bierzo, Villablino y demás, hay que buscar otra forma de subsistir. Una puede ser el turismo, aprovechando las instalaciones, el pasado industrial del Bierzo. Es una solución. Que otra solución es llevar otras empresas, pues sí. El turismo rural. Hay que apostar definitivamente por eso. Hay un lastre muy grande que impide que la salida avance. Es el gran problema. Hay que cambiar. El Bierzo tiene grandes posibilidades con sus vinos. Fantástico. Es una línea de trabajo que hay que potenciar y como esa, hay otras. Se me ocurre así. los productos de la tierra. Desde las cerezas, a los productos derivados del Bierzo, a los paseos por el monte. Todo es explotable, pero cortar definitivamente con los fantasmas del pasado.
—Por último, alguien que lea esta entrevista y quiera estudiar Arte Dramático en Bogotá, ¿qué tiene que hacer? Lo digo porque tengo un conocido que su hijo se fue a Cuba a formarse en batería ...
—Yo estudié unos meses también Dirección en Cuba. Nuestra matrícula en pesos colombianos son casi 5 millones de pesos. Suena mucho, pero son unos 1.700 euros. Si quiere venir, le acogemos encantados. Tiene que tener en bachillerato acabado, lo que era el COU. Tiene que hacer una prueba de acceso, tener una visa de estudiante, que es fácil. Puede venir un semestre de intercambio.