Evitar pagar los platos rotos del carbón
La última vez que estuvo en una cantera de pizarra del Bierzo la consejera de Economía y Hacienda, Pilar del Olmo, fue en el alto de las montañas de en San Pedro de Trones, en octubre de 2016. Allí dijo que, sobre los avales era necesario encontrar un equilibrio en la obligación de consignar fondos para restaurar las explotaciones cuando se finiquita la actividad extractiva. «Los avales son los que marca la legislación, y lo que tratan de garantizar es que, en el caso de producirse cualquier eventualidad, pues se pueda restaurar con cargo a los fondos de esa empresa, y no es fácil determinar cuál va a ser el coste de restauración; pero lo que tampoco tendría mucho sentido es que en el caso de otras empresas que quiebran tenga la Administración que hacerse cargo de una restauración porque el aval sea insuficiente», manifestó Del Olmo. Por eso, planteó «guardar el debido equilibrio, porque luego va a costar a todos restaurarlo».
Los empresarios pizarreros entienden que es necesario el aval, pero temen que sean ellos los que paguen las cosas mal hechas en el sector del carbón, como fue el caso del cargo millonario a la Junta para restaurar la macro escombrera de carbón del Feixolín, fruto de la desaparición de la empresa de Victorino Alonso.