Las 44 cabinas telefónicas que hay en el Bierzo tienen fecha de caducidad
El Gobierno está tramitando un decreto para eliminarlas a partir de finales de este año.

Estado actual de una de las cabinas telefónicas de Ponferrada. L. DE LA MATA
ana gago | ponferrada
Las cabinas telefónicas están en desuso desde hace años debido a la llegada de la telefonía móvil y las nuevas tecnologías. El 88% de los españoles nunca han usado una cabina, la demanda de este servicio ha disminuido y el coste neto se ha multiplicado por tres, según un estudio realizado por la Comisión de Mercado de Telecomunicaciones (CNMC). Es por ello que Telefónica lleva años pidiendo poder eliminar cabinas pero la normativa le obligaba a mantenerlas por haber sido el operador dominante en el sector.
El Gobierno se ha mostrado a favor de eliminarlas y para ello está tramitando un decreto por el cual se suprimirá esta obligatoriedad. Las cabinas de teléfono se enmarcan dentro del servicio universal, recogido en la Ley General de Telecomunicaciones, que garantiza que todos los ciudadanos tengan acceso a una red de telefonía de uso público. Asímismo, en el reglamento del servicio universal se dicta que todo municipio con más de 1.000 habitantes deberá tener instalada una cabina.
En el Bierzo son 44 los habitáculos destinados al servicio público de telefonía. En Ponferrada hay 21 y se sitúan en calles como la Avenida de América, la plaza Julio Lazúrtegui o la Avenida El Castillo, entre otras. En Bembibre hay instaladas cuatro y en municipios como Villafranca del Bierzo, Fabero, Folgoso de la Ribera o Cacabelos hay dos. En pueblos como Toral de los Vados, Matarrosa del Sil, Vega de Espinareda, Palacios del Sil, Páramo del Sil, Puente de Domingo Flórez y Toreno solo hay una. Mientras que en otras villas como Arganza, Berlanga del Bierzo, Carucedo, Igüeña o Cabañas Raras no hay ninguna.
El mismo estudio, anteriormente citado, realizado por la CNMC revela que el 88% de los encuestados de la Comisión Europea sobre la reforma de la normativa están en desacuerdo o muy en desacuerdo con mantener las cabinas dentro del servicio universal. Además del inconveniente del notable descenso de su demanda se encuentra el costoso precio neto de este servicio, que se ha incrementado hasta superar los 2,07 millones de euros en 2015, según cifras de la CNMC. El precio de las llamadas nacionales oscila entre 0,3 y 1,15 por una duración mínima de tres minutos. Todo ello hace que ningún operador quiera hacerse cargo de las cabinas telefónicas en España, donde hay 18.000 que permanecen en uso y de las cuales 12.000 ya no son rentables. En países como Francia, Bélgica o Dinamarca las cabinas telefónicas ya se han retirado de las vías y han dejado de ser un servicio público. Las que permanecen en las calles es por cuestiones de mercado y rentabilidad. El pasado año 2017 el concurso para adquirir este servicio en España no obtuvo ningún participante y por ello el Gobierno tomó la decisión de que Telefónica siguiese con la concesión hasta el 31 de diciembre de 2018. Las cabinas han estado presentes en España desde que en 1928 se instaló la primera en Madrid y pronto se pondrá fin a este servicio que ha marcado el escenario urbano del país durante décadas.