El Canal Bajo reconsidera el sí a la modernización el 2 de septiembre
La decisión tomada en abril no es definitiva y puede dar un vuelco por las condiciones del plan.

Regantes del Canal Bajo del Bierzo, durante la asamblea celebrada en el mes de abril. L. DE LA MATA
maría carro | ponferrada
Hace algo más de cuatro meses que 270 regantes del Canal Bajo del Bierzo decidieron, con su voto favorable, iniciar el proceso para la modernización de esta importa arteria de riego tras años de idas y venidas, desacuerdos, enfrentamientos entre comuneros y la pérdida de un plan de reconversión millonario, entonces negociado con Acuanorte. No obstante, ese «sí» mayoritario que resultó de la asamblea celebrada a principios del mes de abril, en la que participaron 360 regantes, no es definitivo y las dudas generadas respecto al proceso de modernización y las condiciones impuestas en el plan podrían dar un vuelco a la situación y retornar el punto de partida. Nada es definitivo y en el aire planea la sombra de un nuevo «no».
La decisión ha de tomarse el 2 de septiembre. Ese día volverá a haber asamblea y volverá a votarse la postura sobre la modernización del canal. Lo que de ahí salga será concluyente, según explicó el presidente de la comunidad de regantes, José Luis Prada. «Tenemos que volver a aprobar el sí o el no definitivos. En la asamblea anterior salió adelante el sí pero con condiciones sobre una serie de cláusulas establecidas por Seiasa (Sociedad Mercantil Estatal de Infraestructuras Agrarias). No nos han aceptado estas condiciones y ahora que decidir si, aún así, seguimos adelante», explicó Prada.
«No las tengo todas conmigo», asegura el presidente de los comuneros de Canal Bajo del Bierzo a la pregunta de si cree que volverá a triunfar el voto favorable. «Está todo dentro de los posible», añade, recordando que el principal problema es que «hay un porcentaje muy grande de gente que tiene fincas y nos las trabaja». Ellos son los que menos partidarios de invertir en la modernización.
El presidente de la comunidad de regantes explica que, aunque ya ha habido un acuerdo, el hecho de que algunos regantes pusieran como condición cambios en una serie de cláusulas y que, ahora, ni el Itacyl (Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León) ni Seiasa hayan aceptado estas modificaciones —idénticas para todas las comunidades de regantes— les obliga a realizar otra votación para dejarlo todo bien amarrado. «Lo que no podemos hacer es arriesgarnos a iniciar la modernización y que en pleno proceso haya gente que se eche para atrás. Ahora es el momento de decidir, tenemos que tener claro lo que queremos para afrontarlo con todas las consecuencias», afirmó José Luis Prada.
Lo cierto es que las diferencias sobre la postura a tomar son marcadas, incluso dentro de la propia junta directiva. Como presidente, Prada está a favor de la modernización porque sólo ello —dice— garantiza un futuro para el sector agrario; en cambio, dentro de la directiva hay otras personas con «distintas opiniones».
Lo que está claro —asegura el representante de los comuneros del Canal Bajo— es que «no podemos estar otros diez años así. Es algo a lo que hay que dar soluciones y hay que decidir, de una vez por todas, si damos el paso o pensamos en otra cosa. Si el día 2 de septiembre se da el sí al proyecto se hará con todas las consecuencias, incluida la concentración parcelaria», añadió Prada.
Reuniones en los pueblos
Para informar a los regantes —son cerca de 7.000 pero sólo tienen derecho a voto quienes tengan más de una hectárea y estén al corriente de pago— sobre la situación en la que se encuentra el proceso y resolver cualquier duda que puedan tener, la comunidad de regantes iniciará, a mediados de la próxima semana, una ronda de reuniones por los pueblos. La idea es llegar a la fecha prevista para la asamblea con todo claro. Además, el mismo día de la asamblea, representantes del Itacyl participarán en el encuentro para «explicar todo con detalle y aclarar dudas», dijo José Luis Prada.
El nuevo plan de modernización del Canal Bajo del Bierzo contempla una inversión de 57 millones de euros e incluye la mejora de los regadíos y la concentración parcelaria de fincas en los términos municipales de Ponferrada, Camponaraya y Carracedelo, ya que la Unión Europea no respalda proyectos de modernización de regadíos si no se acompañan de concentraciones parcelarias. De la inversión total, los comuneros tendrían que aportar el 24% a 25 años.