Los podólogos acentúan su lucha contra el grado con 7 alegaciones
El órgano de representación a nivel nacional carga contra la titulación en el Campus de Ponferrada.

Un pódolo atiende a uno de sus pacientes, en una fotografía de archivo. JESÚS F. SALVADORES
m. carro | ponferrada
A veinte días de que el Campus de Ponferrada de la Universidad de León inaugure oficialmente el nuevo curso académico y con la vista puesta en el inicio de una nueva etapa marcada por la incorporación de nuevas titulaciones a la oferta formativa del centro universitario, los profesionales de este sector retoman su particular cruzada contra la implantación del Grado de Podología, prevista para septiembre de 2019, y lo hacen, ahora, en forma de alegaciones. Siete son las que ha presentado el Consejo General de Colegios de Podólogos de España: cuatro a la justificación del grado, dos al apartado de recursos materiales y servicios y una al personal académico.
Los argumentos esgrimidos por el órgano de representación de los podólogos ahondan en lo que, desde hace ya varios meses, ha venido criticando el Colegio Oficial de Podólogos de Castilla y León. «En su apuesta por una formación de calidad y competitiva, desde el máximo órgano representante de los podólogos se pone el acento en que: entre el personal académico previsto para estos estudios no hay apenas podólogos, no se cuenta con una clínica universitaria ni la infraestructura necesaria para que los alumnos puedan poner en práctica sus conocimientos, no se ha justificado la necesidad de implantar este grado, máxime teniendo en cuenta que Ponferrada tiene en su entorno más cercano cuatro universidades donde ya se imparten estos estudios; y no existe una demanda real», resume el presidente del Copcyl, José Luis Muñoz.
Profesores pero no podólogos
Una de las principales quejas que el Consejo de Colegio de Podólogos ha convertido en una alegación al proyecto académico es que «apenas se cuente con podólogos para impartir asignaturas específicas». Afirmación apoyada en el documento en el que —aseguran sus fuentes— la Universidad de León describe el personal que se encargará de la formación de los alumnos. Dicen los alegantes que «solo para Biomecánica y Valoración Biomecánica, se plantea la contratación de un titulado en Podología», mientras que serán titulados en Enfermería, Ciencias de la Salud y Fisioterapia se encargarán de las otras materias centrales.
Universidades cercanas
La guerra abierta contra la implantación de Podología en Ponferrada en la que insisten los profesionales del sector, y así lo han hecho constar en el documento que recoge las alegaciones, incluye también la «no justificación» de su puesta en funcionamiento en el campus berciano. No sólo porque entiende que la oferta universitaria actual es «suficiente» para este sector, sino también porque «Ponferrada se encuentra en un punto intermedio de cuatro universidades públicas que imparten esta materia», subrayan. Son el Campus de Ferrol de la Universidad de La Coruña, las universidades Complutense y Autónoma de Madrid y el Campus de Plasencia de la Universidad de Extremadura. Las distancias de entre 215 y 387 kilómetros que separan la capital berciana de todas ellas no es suficiente, según los podólogos.
Falta de infraestructuras
«No existe ninguna infraestructura propia y las concertadas son escasas». Esta es la afirmación que hace el Consejo de Colegios de Podólogos para criticar que no hay infraestructura suficiente a la hora de hacer las prácticas.
«La propuesta de título solo menciona 21 lugares para realizar las prácticas, en doce casos residencias de mayores o centros de día donde los servicios podológicos son muy básicos, y las otras nueve son varias pequeñas clínicas», asegura el órgano de representación de los profesionales de la Podología, incidiendo en que será prácticamente imposible que el convenio se amplíe a más clínicas en el futuro, teniendo en cuenta que —garantiza— «los colegiados leoneses no están dispuestos a que se utilicen sus clínicas para las prácticas de los alumnos.
Que no hay demanda ni entre los estudiantes ni en la sociedad y que la Universidad de León haya previsto iniciar el grado sin contar con una clínica universitaria son otros hechos que —según los alegantes— refrendan su argumentario contrario a la próxima implantación de Podología en el Campus de Ponferrada.