Priaranza da los primeros pasos con el fin de salvar antiguas reticencias
Priaranza del Bierzo es uno de los municipios bercianos que quiere intentarlo de nuevo. Un proceso de concentración parcelaria que no es fácil ya que se tuvo que paralizar en los años 90 por la oposición de una parte de los vecinos. «Es un tema complicado, en la primera etapa hubo problemas por falta de información y ahora hay que volver a empezar de cero», explicó ayer el alcalde de Priaranza, José Manuel Blanco, presente en la jornada de ‘Bierzo Hub’.
Tras 16 años de parálisis, los cambios de titularidad en la propiedad o la aprobación de nuevas normas urbanísticas abren nuevas esperanzas. El proyecto que afectaría a las localidades de Priaranza, Villablibre de la Jurisdicción y Santalla. El proyecto paralizado contaba con 442 hectáreas de terreno distribuido en 6.413 parcelas con 776 propietarios. Actualmente, el Consistorio tiene abierto un periodo de recogida de firmas para pulsar la opinión de los vecinos. «No nos marcamos plazos», resumió ayer Blanco.