la industria que cambió el bierzo y laciana
El eco centenario de la Minero
Jesús Courel y Víctor del Reguero recogen en un libro la huella que dejó la MSP a los cien años de su creación y alertan del peligro que corre el patrimonio de la empresa en el Bierzo y Laciana.

Arriba, foto inédita de la construcción de la térmica de la MSP, hoy Museo de la Energía, en 1929. Derecha, portada del libro editado con ayuda del Consejo del Bierzo, el Ayuntamiento de Ponferrada y el Club Xeitu. CORTESÍA DE COUREL Y DEL REGUERO
C. FIDALGO | PONFERRADA
Era un 31 de octubre de 1918. La Gran Guerra que desangraba Europa desde hacía cuatro años —y que tanto había impulsado a la industria española—estaba a punto de terminar con la derrota de los imperios centrales. Las obras del ferrocarril minero entre Ponferrada y Villablino acababan de comenzar, pero la gripe española que diezmaba a la población mundial había causado una desbandada de obreros. Y en Madrid, en la notaría de Dimas Adánez Horcajuelo en la calle Alcalá, nada menos, un grupo de próceres de la industria madrileña y vizcaína constitutía la empresa que iba a cambiar la faz de Ponferrada y abrir un siglo de desarrollo económico para el Bierzo y Laciana en torno a la minería del carbón.
Justo cien años después, y desaparecida la Minero Siderúrgica de Ponferrada (MSP) con los albores del nuevo siglo, los autores Jesús Álvarez Courel y Víctor del Reguero aprovechaban ayer la efeméride para presentar en el Museo del Ferrocarril de Ponferrada, y acompañados por la concejala de Cultura, María Antonia Gancedo, el libro con el que han pretendido captar y resumir el espíritu que dejó la Minero en las dos comarcas. El Tiempo de la Minero (Ediciones Piélago), un volumen de 248 páginas que saca a la luz algunas fotografías inéditas de gran valor histórico como la de la construcción de la central térmica de la MSP en 1929 que ilustra esta página, aborda no sólo cambios sociales económicos y culturales del Bierzo y Laciana, también se detiene en reseñar aspectos de la vida cotidiana, las fiestas, el ocio, el deporte, o la música del último siglo.
«La Minero va a estar presente en la vida de lacianiegos y bercianos, ya que desde su implantación en 1918 hará cambiar de maera extraordinaria una zona dedicada a la agricultura y la ganadería desde tiempo inmemorial», explican los dos autores. El libro quiere ser un homenaje a todos los que trabajaron en la MSP, evoca un tiempo de desarrollo «que todos ansiamos recuperar» y aboga además por la conservación de su legado. «Uno de los fines últimos del libro es la valorización de ese legado industrial, sean locomotoras, inmuebles o documentos», que al día de hoy puede convertirse en recursos turísticos.
Jesús Álvarez Courel lamentaba ayer que la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León no haya optado todavía por reconocer todo el patrimonio minero de León y Palencia, desde los pozos a las viviendas, como un Sistema Territorial de Patrimonio como ha hecho con el Románico. En Ponferrada, desaparecido el economato o el edificio de oficinas, toda la zona de chalets y viviendas obreras y el actual colegio Valentín García Yebra deberían contar con protección y señalización, insiste el coautor del libro, ex jefe del servicio territorial de Cultura de la Junta y en la actualidad archivero bibliotecario de Ponferrada.
Y lo mismo puede decirse del tren turístico Ponferrada-Villablino. «Habría que empezar con cicloraíles y trenes a la carta», propone.