Diario de León

JAVIER SÁNCHEZ-PALENCIA ARQUEÓLOGO DEL CENTRO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS

«Pues claro que hacen falta más aparcamientos en Las Médulas»

En el centro, Javier Sánchez-Palencia, en el castro de Borrenes junto a expertos del CSIC. DL

En el centro, Javier Sánchez-Palencia, en el castro de Borrenes junto a expertos del CSIC. DL

Publicado por
León

Creado:

Actualizado:

C. FIDALGO | PONFERRADA

El arqueólogo Javier Sánchez Palencia ofrece una charla sobre Las Médulas esta tarde a las 16.00 horas en la antigua iglesia de San Marina de Torre, dentro de la programación del Otoño Cultural de la Asociación Carqueixa. Y lo hace después de recoger el premio de Patrimonio Arqueológico de la Asociación Europea de Arqueólogos por su labor pionera en el paraje, pero muy descontento con la gestión de la Junta de Castilla y León. Antes de su intervención, responde a este cuestionario por escrito.

—Hace un año denunciaba que a los veinte años de la declaración de la Unesco no se estaban haciendo las cosas bien. En estos meses hemos visto cómo la Fundación Las Médulas renunciaba a aplicar un plan de movilidad para llevar a los turistas en autobuses en vista del rechazo entre la población. Ahora han vuelto los colapsos. ¿Necesita Las Médulas aparcamientos, como piden los ayuntamientos?

—No es una cuestión puntual. La esencia de la cuestión para mí es que no se ha sabido hacer partícipes a los agentes sociales locales de todo tipo. En relación con ello, en mi intervención de agradecimiento por el premio, el pasado 5 de septiembre en la Catedral del Mar de Barcelona, dije lo siguiente: « Los Paisajes Culturales han cobrado una importancia que sólo era incipiente hace treinta o cuarenta años. Es evidente que se trata de unos bienes consolidados cultural y patrimonialmente. También se han convertido en un recurso económico de primer orden. Pero a veces esos dos aspectos no van de la mano. Una de las claves es conseguir que todos los agentes sociales implicados se sientan integrados en su gestión, particularmente en el caso de las comunidades locales, que a veces son simples espectadores. Es un reto que debe afrontar la política europea considerando la gran diversidad, a todas las escalas, históricas, culturales y socioeconómicas de esos Paisajes Culturales». Todo ello se puede aplicar a Las Médulas. Más en concreto, ¿hacen falta aparcamientos en Las Médulas?, pues claro. Ya estaban propuestos en el Estudio de Viabilidad como Parque Arqueológico de 1992 y en el Plan Director de Las Médulas de 2001. Pero la competencia no es de la Fundación Las Médulas, sino de la Junta de Castilla y León, que debe ponerse de acuerdo con las entidades comarcales y locales.

—Se ha quejado de que el mantenimiento de castros y otros yacimientos que ayudan a entender Las Médulas no es el adecuado y es necesario habilitar rutas periféricas para que el turista no se concentreen el mirador de Orellán y en La Cuevona.

—Esa recomendación de favorecer una circulación periférica y alternativa del turismo la hicieron los expertos de la Unesco que en 1996 visitaron Las Médulas. Es algo evidente para evitar la degradación del paisaje cultural en unos puntos de visita reiterada y para favorecer una mayor duración de las estancias turísticas. Se diseñaron los diversos itinerarios de Las Médulas, el periférico, la ruta de los poblados... Hay que insistir en que Las Médulas no se ven ni en dos horas ni en medio día. Y lo digo con mucho conocimiento de causa, no solo conozco Las Médulas, además soy de Toledo.

—¿Los canales romanos están infravalorados?

—Volvemos al argumento de la necesidad de comprender Las Médulas en toda su integridad. Es imposible entender la zona minera sin la red hidráulica: los canales y los depósitos de agua (estos parece que no existen). En lo que se refiere a los límites del BIC y del Patrimonio Mundial, en el Estudio de viabilidad como Parque Arqueológico de 1992 ya proponíamos una declaración que incluyese la red hidráulica hasta la Valdueza y Peñalba y la Cabrera Alta, es decir por las dos vertientes del abastecimiento hidráulico. Hubo quien se llevó las manos a la cabeza diciendo que pretendíamos declarar BIC la mitad de la provincia de Léon (sic). Por cierto, también habría que incluir una zona lindante de Galicia. Pero no se trata de «incluirlo todo». También se ha propuesto, no sin razón, que se amplíe la declaración a La Leitosa, o a Los Cáscaros, o a la Valduerna, o la Valdería, o a La Omaña, ¿por qué no? Pero la cuestión no se reduce a declarar, sino que implica poner los medios para su investigación, valorización y difusión, contando con unas medidas de protección y conservación adecuadas. Y si estamos diciendo que la reducida zona de Las Médulas, algo más de 3.000 hectáreas declaradas, está colapsada, ¿no será mejor consolidar en todos sus aspectos lo ya declarado y valerse de otras medidas de protección, que existen, para evitar el deterioro del resto?, ¿no se trata de interpretar adecuadamente la Lista del Patrimonio Mundial y comprender que Las Médulas son representativas de un Patrimonio (con mayúsculas) que comprende todo el Noroeste de la Península Ibérica?, ¿no fue esa una de las principales finalidades de la declaración de 1997?

—Una vez terminada la obra, ¿le sigue sin convencer lo que la Junta ha hecho para mostrar el yacimiento de Pedreiras del Lago?

—Las Pedreiras de Lago de Carucedo es un asentamiento que debe entenderse también dentro del conjunto de la zona. Independientemente de «las soluciones técnicas» (al parecer lo único importante) adoptadas en él, que no respetan la planta, no informan de la funcionalidad de los diferentes espacios, no hablan de cuál es su estado de conservación y por qué, no protegen más que una zona muy limitada con los rebocos y enlucidos mejor conservados (sólo se protege lo bonito), etc, lo que no me convence en absoluto es que el resto de asentamientos que sirven para entender el proceso histórico por el que Las Médulas es Patrimonio Mundial se dejen de lado. Las Pedreiras no tiene sentido sin el poblado metalúrgico de Orellán y ambos no lo tienen sin El Castrelín de San Juan de Paluezas y sin el Castro de Borrenes. Ya lo he explicado muchas veces.

— ¿El problema de la entrada única es que hay demasiadas administraciones dándose codazos en Las Médulas?

—El problema es que la Junta de Castilla y Léon, desde su Dirección de Patrimonio, no ha sabido hacer partícipes a todo los agentes instituciones y sociales de la necesidad de actuar coordinadamente. Que había muchas administraciones implicadas ya se sabía. Recuerdo una primera reunión, en el bar de Celita de Borrenes, a los pocos días de la declaración, en que todo el mundo estaba a partir un piñón. Hay testigos de ello.

—¿La Domus Procuratoris de Carucedo tiene remedio?

—Muy difícil es el remedio para ese «despropósito». Es el emblema de esa falta de coordinación mínima; por eso, nadie quiere hacerse cargo de él. ¿Como es posible que se gastase el dinero que se gastó, seis u ochocientos mil euros, no recuerdo muy bien, para hacerla?

—También ha cuestionado la labor en La Peña del Hombre.

—La he cuestionado porque es un excelente ejemplo de la falta de un Plan de Actuación a medio y largo plazo. En primer lugar, se trata de un asentamiento situado fuera del BIC y Patrimonio Mundial y resulta muy incoherente invertir en él, sin que vaya a aportar nada nuevo al estado de la investigación, cuando los asentamientos que sí están dentro de él no reciben el mantenimiento más elemental. En segundo lugar, dadas sus características culturales y su situación, no me parece el asentamiento más apropiado si lo que se pretende es ampliar la valorización y difusión de la zona. Hubiese escogido una docena antes que la Peña del Hombre. En el Plan Director de Las Médulas de 2001 ya hicimos las correspondientes propuestas.

—Después de ser pionero en Las Médulas, ¿se siente relegado en España?

—La pregunta no está correctamente planteada desde mi punto de vista. Quiero recordar que el primer premio que se nos concedió fue el de una institución patrimonial privada española, pionera en su campo, la Real Fundación de Toledo. Nos fue entregado en su categoría de Premio Internacional en la convocatoria de 1998, al año de producirse la declaración de Patrimonio Mundial. Fue una enorme satisfacción para mi recibirlo de manos del Rey Juan Carlos I en la ciudad donde nací. Pero lo más importante es que son muchísimas las personas que dentro y fuera de Las Médulas nos felicitan aun hoy en día por nuestra labor de investigación, valorización y difusión. Los trabajos que hemos publicado son de referencia en todo el mundo. Nada de relegación por lo tanto. Lo única relegación sufrida hasta ahora que siento realmente como tal, es que la Dirección de Patrimonio de la Junta de Castilla y León, a través de la Fundación Las Médulas (consejera de Cultura y presidenta de la fundación son la misma persona), haya decidido negarnos la financiación del Plan de Investigación Trianual que ella misma nos encargó en 2016, después de haber hecho nueve versiones a propuesta suya y alegando falsedades insultantes como que pedíamos el dinero por adelantado o, más recientemente, que no se adecue a los «términos previstos en la ley» (sin decir cuáles son esos términos, claro).

tracking