SEGURIDAD CIUDADANA
El edil de Policía teme que Ponferrada sea más insegura
Fernández culpa a la oposición de frenar el aumento de plantilla.
M. C. Canedo | Ponferrada
El concejal responsable de la Policía Municipal de Ponferrada, Carlos Fernández, alertó ayer del riesgo de que el municipio acabe siendo un lugar «menos seguro por falta de policías municipales», después de que la oposición del PSOE, USE y PRB tumbasen, en pleno, con su voto en contra el acuerdo alcanzado entre el equipo de gobierno del PP y los sindicatos para modificar la actual plantilla del Ayuntamiento y poder sacar a concurso entre cinco y siete nuevas plazas de agentes locales.
Carlos Fernández advirtió que «hacer el cuadrante de responsabilidades se ha convertido en un jeroglífico». Fernández recordó que la actual plantilla de policías es de 67 agentes, cuando serían necesarios, al menos, 103 en total.
Además, destaca quequince de esos agentes están limitados a tareas de oficina y, a principios de 2019, otros cuatro podrían jubilarse. Por eso, el concejal de Seguridad Ciudadana advirtió, ayer, que «Ponferrada va camino de ser insegura».
Tras valorar lo ocurrido en el pleno, el concejal del PP entiende que fue un voto guiado por intereses partidistas.
Fernández arremetió contra PSOE; el concejal del PRB, al que considera uno más de USE; y a la propia formación del ex alcalde Samuel Folgueral, porque, en su opinión, «defiende intereses particulares ligados a los problemas en la gestión del Mundial de Ciclismo, la basura o la obligación de devolver el dinero que cobraron cuando gobernaron».
Y terminó diciendo el mismo concejal de Seguridad Ciudadana que esa decisión acabará pasando factura electoral a todas esas formaciones políticas cuando se produzcan las elecciones de próximo año.
Todas estas declaraciones se realizaban en un contexto en el que el concejal de Policía y Seguridad de Ponferrada presentó en la pasada jornada la primera campaña solidaria de recogida de juguetes que pone en marcha la policía municipal. A partir del próximo lunes esperan recibir aportaciones de todos los ciudadanos para garantizar que ningún niño de familias con pocos recursos, se quede sin juguetes estas navidades. Es una iniciativa de los propios policías, que echan en falta más acciones de este tipo. Además, pretende ser «un paso más para acercar la Policía al ciudadano». Los agentes piden juguetes nuevos o usados sin envolver.