contra la despoblación
Un arco para el pueblo del olvido
Santa Marina de Torre inaugura un monumento dedicado a las aldeas abandonadas con restos de la iglesia de Santibáñez.

El arco reconstruido procedente de Santibáñez, luce desde ayer en Santa Marina de Torre. ANA F. BARREDO
m. á. cebrones | torre del bierzo
La localidad de Santa Marina de Torre, en el municipio de Torre del Bierzo, celebró ayer un emotivo acto dedicado a la memoria de los pueblos abandonados. Además, también se celebró una doble efemérides, en este caso la de la fiesta de Santra Bárbara, especialmente emotiva este año por coincidir con el cierre de las minas de carbón.
Las autoridades municipales, entre las que se encontraba el alcalde Gabriel Folgado y el pedáneo Melchor Moreno, inauguraron un monumendo dedicado a los pueblos que se quedan sin vecinos. Fue una especie de arco. Se trata del arco de la iglesia de Santibáñez de Montes, pueblo que desapareció por completo del mapa, incluso administrativamente, dado que no existe ni junta vecinal, ni nada.
Según explicaba ayer Gabriel Folgado, hace más de 20 años, la junta vecinal de Santa Marina, viendo que el pueblo llevaba camino de desaparecer por completo, pidió permiso al Obispado de Astorga para recuperar y conservar ese arco de la iglesia de Santibáñez. Una pieza de piedra varias veces centenaria que permanecía almancena por la Junta Vecinal de Santa Marina.
Folgado, recuerda que ya hace tres años, la misma pedanía tenía interés por aprovecharlo para el público y se decidió que la mejor manera era reestrenarlo con un acto como el de la pasada jornada.
Este año, a través también de la Junta Vecinal y del Ayuntamiento de Torre, lograron, además de la mano de obra y la tramitación administrativa, también una ayuda procedente del Instituto Leonés de Cultura.
En este proyecto que toca la fibra de los habitantes de la zona también se implicó la Fundación Santa Bárbara, que aportó maquinaria en los trabajos.
En el acto se encontraba una vecina del desaparecido pueblo de Santibáñez. La mujer ayudó a los técnicos su reconstrucción, dado que ella se fue del pueblo cuando tenía 8 años, pero siempre estuvo ligada a su localidad natal.