Cuando la solidaridad lo dice todo
La quedada organizada por la periodista María Carro reunió ayer a más de 300 personas en Ponferrada en memoria de Laura Luelmo y para exigir poder disfrutar del deporte sin miedo .

Los participantes, en su recorrido por la zona del río hasta la plaza del Ayuntamiento. ANA F. BARREDO
m.c.cachafeiro | ponferrada
Lo que empezó siendo una quedada para sus amigas por Internet terminó convirtiéndose ayer en la noticia del día en Ponferrada. La concentración convocada por la periodista de Diario de León María Carro, para exigir más seguridad para todas las mujeres que practican deporte por los alrededores de la ciudad, reunió ayer a más de 300 personas en una mañana fría en lo meteorológico pero cargada de solidaridad. Mujeres y hombres también de todas las edades, vestidos con ropa negra, hicieron el recorrido desde La Fábrica de la Luz hasta la plaza del Ayuntamiento en recuerdo de Laura Luelmo, la joven asesinada en Huelva, aficionada a este deporte.
María Carro convocó la carrera a través de Facebook con el lema «Queremos correr sin miedo», un grito alto y claro en defensa de la dignidad y el derecho de las mujeres a sentirse libres. «Queremos dar visibilidad a un problema que es real, que nos afecta a todas y cada vez más preocupante. Queremos sentirnos libres para algo tan simple como correr o practicar deporte, el que sea, sin miedo a que nos hagan nada», explicó esta periodista de raza a sus compañeros de otros medios de comunicación en la salida de la prueba.
Y es que no sólo se sumaron sus amigos sino mujeres y hombres anónimos que comparten esa preocupación. «La respuesta de la gente ha sido impresionante y eso demuestra la indignación colectiva. Pero debe de haber un cambio de mentalidad, de educación. Nadie se puede creer con el derecho a derecho a agredir, vejar, violar, asesinar o simplemente realizar algún comentario obsceno a una mujer por el hecho de serlo», añadió.
Al finalizar la carrera, ya en la plaza del Ayuntamiento, todo el protagonismo fue para un grupo de alumnas del Centro de Artes Escénicas y Musicales Vida. La música y su actuación firmaron el mejor colofón a una mañana en la que todos los participantes tuvieron claro que había merecido la pena.
No hubo lectura de manifiestos ni intervenciones. Sólo María subió al estrado para dar las gracias. El mejor titular.