«Siempre pensé en jubilarme aquí»

A sus 58 años, Julio Cabo lleva 20 años en Maessa y los 16 anteriores también trabajó en Compostilla en otras empresas. «Siempre pensamos que no daría hasta la jubilación y, al final, lo veíamos venir pero no queríamos creerlo. El traslado es difícil, sin dinero no se puede ir a ningún lado».