EL FIN DE LA MINERÍA
El Pleno de las Cortes cierra filas con los operarios auxiliares de Compostilla
Apoyo unánime a una PNL para garantizar que entren en el acuerdo marco de transición justa
La procuradora de Podemos Lorena González durante el Pleno de las Cortes de Castilla y León. RUBÉN CACHO
Llegaron, hablaron y convencieron. Los trabajadores de las empresas auxiliares que operan en la central térmica de Compostilla II y que, desde hace varias semanas, mantienen una acampada de protesta frente a las instalaciones de Cubillos del Sil para exigir un plan social que no les deje al descubierto han conseguido el apoyo unánime del Pleno de las Cortes de Castilla y León. Todos los grupos respaldaron una proposición no de ley (PNL) presentada, ayer, por Podemos para que estos empleados de subcontratas de Endesa entren dentro del acuerdo marco de la transición justa rubricado por el Gobierno central, CC OO, UGT y Carbunión.
Eso sí, la unanimidad no estuvo exenta de debate y, durante el mismo, hubo tiempo para los reproches de unos y otros partidos. Todo en presencia de una representación de los trabajadores que observaron, desde la tribuna de invitados, el devenir de los acontecimientos. El portavoz de Podemos en las Cortes autonómicas, Pablo Fernández, fue el encargado de defender la PNL y en su intervención insistió en la «injusticia» que supone para estos trabajadores quedar «en la estacada». Reclamó la paralización de todos los despidos mientras se tratan de buscar soluciones para mantener los puestos de trabajo. Son algo menos de 180.
«Es urgente que se tomen medidas» para que no existan «trabajadores de segunda categoría que residen en comarcas devastadas», defendió Pablo Fernández; mientras que el portavoz de IU, José Sarrión, se retrotrajo al origen de la privatización de Endesa y calificó la situación como «la historia de una vergüenza». Para el procurador de la UPL, Mariano Santos, los empleados de las auxiliares han sido víctimas de un engaño y también de víctimas los tildó la cabeza visible de Ciudadanos, Manuel Mitadiel, pero en su caso de «una transición que no es justa». Reproches que todos ellos dirigieron al actual Gobierno, por entender que no está haciendo lo que deberían, y que encontrar una respuesta inmediata de la parlamentaria socialista Gloria Acevedo.
«¿A qué estamos jugando», preguntó la procuradora berciana, para después defender los esfuerzos del Gobierno por ofrecer a estos trabajadores un marco justo, con el apoyo de la patronal y los sindicatos. También apuntó que el Ministerio de Transición Ecológica está trabajando en un plan personalizado para que los empleados de las subcontratas de incorporen al mercado de trabajo e insistió en que su partido «no ha dejado a nadie atrás». «El PSOE está con los trabajadores», garantizó Acevedo. Una visión no compartida por el popular Juan José Sanz Vitorio. «Ni existe transición ni es justa», dijo. «Lo que hay es un cierre abrupto e inesperado» que el del PP atribuyó a un «Gobierno acomplejado que se viste de una etiqueta verde».
En todo caso, pese a los envites y algún que otro insulto por el que la presidenta de las Cortes, Silvia Clemente, tuvo que llamar al orden, el apoyo a las auxiliares no tuvo fisuras.