Sobrado enaltece la unión en sus fiestas patronales
La alborada del sábado y el domingo es el acto más destacado de un programa que empieza hoy y que es posible gracias a los vecinos.
m. c. | ponferrada
Caiga quien caiga (al río), Sobrado celebra sus fiestas en honor a la Virgen del Carmen. Posibles gracias a los vecinos, que son quienes escotan para costear las actividades programadas, son el principal atractivo del año, al menos en materia social. Están los de siempre y los que vienen de fuera, los que se van sin irse porque siempre acaban volviendo. Y las fiestas patronales son imperdonables. Empiezan hoy y se extenderán durante todo el fin de semana.
Pensadas para divertir, organizadas para todos los públicos y con la idea de hacer ‘familia’ entre los vecinos, las fiestas del Carmen de Sobrado tienen sello propio: la alborada. Un evento en el que se involucra todo el pueblo y que se celebra tanto el sábado como el domingo. Es lo que más gusta y hay que repetirlo. La del sábado dura hasta cinco horas y, tras recorrer el pueblo con música de charanga, todos los participantes acaban en el río, compartiendo escena con las afamadas truchas. La del domingo es más corta, por ser el día de la misa en honor a la patrona, pero no por ello es menos divertida.
Yendo por partes, la fiesta empieza esta noche de la mano del grupo musical Eureka, encargado de la primera verbena en la plaza del pueblo. Tocarán hasta que el cuerpo de quienes escuchan aguante. Ya el sábado, la primera de las alboradas abre la jornada festiva a las 10.00 de la mañana. La charanga Los Trasnochadores será la encargada de poner la música. El recorrido comienza en el pico del pueblo, allí donde está la primera casa. La comitiva va puerta por puerta y hace parada en cada una, cada vez con una canción diferente, para probar los pinchos —algunos muy elaborados— que ofrecen los vecinos, que también dan de beber. Hay embutidos y empanada, bollos preñados, dulces y mazapanes, melón con jamón... «La gente se lo curra mucho», asegura el teniente de alcalde, Víctor Barbero.
Con el estómago lleno y las ganas de fiesta intactas, el recorrido termina en la playa fluvial. La charanga se colocará sobre el puente y, al lado del río, harán una fila los participantes. Una vez que suena la canción Paquito el chocolatero , todo se tiran al agua. Más o menos lo mismo que sucederá el domingo con la charanga Río Selmo, antes de la misa y la procesión con la Virgen del Carmen, que se celebrarán a partir de las 12.00.
De la música del sábado se encargará el trío Florida y de la del domingo, Armonía Musical. Además, la charanga Los Trasnochadores reaparecerá para amenizar la hora del vermú después de los actos religiosos. Así mismo, tanto el sábado como el domingo habrá campeonato de tute.