La población escolar de la comarca ha descendido en casi 700 alumnos en el último año
García Alegre y Pedro Escolar, del sindicato Stele, ayer en Ponferrada
Casi 700 alumnos menos, la concentración de la mitad de la población escolar en Ponferrada, el aumento de la demanda de plazas en centros concertados y la falta de docentes para atender a estudiantes con necesidades educativas especiales en uno de cada tres centros, resumen la situación de la educación en el Bierzo y Laciana en el último año, según el análisis que ayer presentó el Sindicato de Trabajadores de la Enseñanza de León (Stele). El sindicato asambleario, que se presenta a las elecciones setoriales del próximo 2 de diciembre, apostó por invertir la tendencia a la baja en la matriculación de alumnos con políticas que contribuyan a fijar la población en el Bierzo y Laciana y por aprovechar la disminunción del ratio de alumnos por profesor para incrementar la calidad de la enseñanza pública. Stele reclamó a las administraciones medidas para «discriminar positivamente el medio rural» y evitar que más de la mitad de los 14.453 alumnos no universitarios del Bierzo y Laciana acudan a clase en Ponferrada. El desequilibrio es mayor si se comparan los datos de estudiantes de bachillerato. Los cinco institutos de la capital berciana mantienen escolarizados a 1.560 alumnos, mientras que los cinco de otras localidades, apenas a 745. Y en el caso de la formación profesional, los institutos rurales apenas escolarizan a 136 frente a los 1.057 de Ponferrada. El informe de Stele también adiverte de los desequilibrios entre la enseñanza pública, que padece en mayor medida el descenso demográfico, frente a la concertada, donde se han incrementado la demanda de plazas en el segundo ciclo de educación infantil. «Es una vergüenza que la enseñanza concertada escolarice al 50 por ciento de los alumnos, pero sólo a un 10 por ciento de los escolares de etnia gitana o emigrantes», se quejó ayer en Ponferrada Pedro Escolar, portavoz regional de la federación de Sindicatos de Trabajadores de la Enseñanza El sindicato, que se opone la Ley de Calidad porque «disminuye la democracia en nuestras escuelas» y prima la enseñanza concertada frente a la pública, acusó a la Junta y a las centrales mayoritarias de «torpedear» el diálogo en la mesa sectorial. Stele propondrá, de cara a las elecciones educativas, que los profesores disfruten de un año sabático con un 30 por ciento de la remuneración cada siete años, la subida de las retribuciones y el reconocimiento de enfermedades profesionales.