La villa concedió una calle a Manuel Orallo y otra a Manuel Pérez Álvarez
Fabero gana en hijos adoptivos
Fabero vivió ayer un entrañable acto de reconocimiento a dos de sus hijos adoptivos. Uno, al ex alcalde de la villa minera y diputado provincial en los 70, Manuel Orallo Á
La lluvia arreciaba ayer en Fabero, pero ello no impidió que la casa consistorial se quedase raquítica para albergar a tanta gente que quería presenciar la distinción de hijos adoptivos del Ayuntamiento al farmacéutico, ex alcalde de la villa minera y diputado en los años 70, Manuel Orallo Álvarez, y del también querido y entrañable cronista, Manuel Pérez Álvarez, éste a título póstumo. Allí estaban las familias de ambos y los amigos de toda la vida. En la casa consistorial, el alcalde de Fabero, Demetrio Alfonso Canedo, destacó de Manuel Orallo, su «bondad y trabajo» y citó el expediente de méritos para ser hijo adoptivo, confeccionado por Ángel Rodríguez Martínez. De Orallo destacó sus cualidades humanas y su labor en favor de las mejores condiciones de vida de los habitantes de la zona. Por eso, también fue reconocido con la medalla de honor de la Villa de Fabero y uno de sus nietos descubrió una placa para dar nombre a una calle con su nombre, en la antigua vía Doctor Fléming. De Manuel Pérez Álvarez, el alcalde también ensalzó su gran labor social como cronista que llevó el nombre de Fabero y los pueblos de su cuenca por todas partes, así como alabó su gestión como juez de paz. Pérez Álvarez, además del reconocimiento como hijo adoptivo también cuenta con la medalla de oro de la Villa de Fabero y una calle en el poblado Diego Pérez, cuya placa descubrió su esposa.