El 061 sólo tuvo que atender a un joven por intoxicación etílica en la zona de bodegas
La despedida navideña del curso en los institutos ponferradinos transcurrió ayer por la mañana dentro de los cauces de una relativa tranquilidad. Los servicios médicos del 061 sólo tuvieron que emplearse más a fondo tras recibir un aviso de la Policía Municipal sobre el estado de intoxicación etílica que sufría un joven en la zona de bodegas del casco antiguo ponferradino. En todo caso, finalmente no fue necesario su ingreso hospitalario. En el control de los cientos de jóvenes y adolescentes que festejaron las vacaciones en esa zona de la capital berciana participaron alrededor de una veintena de agentes, también de paisano. Éstos también se ocuparon de realizar controles de alcoholemia a los chicos y chicas que se acercaron a participar en las actividades de ocio alternativo preparadas en la plaza del Ayuntamiento y en la explanada del Carmen, donde se organizaron hasta rutas de quads.