Montearenas luce un monumento a los represaliados
Inagurada una escultura de seis metros titulada «Estela de los condenados II»

Un momento de la inauguración del monumento, ayer en el alto de Montearenas (Ponferrada). ANA F. BARREDO
La zona de acceso y salida de Ponferrada, que enlaza hacia el cementerio de Montearenas, luce desde ahora un monumento dedicado a la memoria de las personas fusiladas y enterradas en una fosa común sin identificar como consecuencia de la Guerra Civil Española de 1936.
El monumento de acero mide casi seis metros y es obra del escultor Amancio González, que ayer inauguraba junto al alcalde de Ponferrada Olegario Ramón lo que ha sido bautizado como «Estela de los condenados II».
Con esta obra se pretende convertir a este enclave en un lugar de memoria de los represaliados franquistas, dado que hace décadas en esta zona se calcula que fueron asesinadas medio millar de personas relacionada con las venganzas durante y después de la guerra.
Con la obra ayer sábado inaugurada, con una nutrida representación municipal y de partidos de izquierda, la escultura viene a ser una continuidad simbólica de la ‘Estela de los Condenados I’, que fue presentada el año pasado en el patio de la Higuera del Museo del Bierzo de Ponferrada, donce se asentó en su día una cárcel de la que los historiadores dicen que salían los prisioneros camino de la muerte, para terminaren una fosa común como la del alto de Montearenas, en donde ayer se inauguraba la segunda parte simbólica de este monumento.
El escultor Amancio González dijo que el trabajo ayer expuesto en Montearenas representa a una que se lanza «a la nada, al vacío».
Según la agencia Efe, Olegario Ramón ha invocado los principios inspiradores de la Ley de Memoria Democrática recientemente aprobada por el Congreso de los Diputados, asegurando que es una obligación de toda administración pública el cumplimiento de esa ley y la aplicación de esos principios.
En el homenaje a los desaparecidos de Montearenas han participado un centenar de personas, algunas de ellas familiares de los asesinados, así como varios miembros concejales y representantes de otras instituciones del municipio y la comarca del Bierzo.