«No esperaba esto. Es como tener tres estrellas Michelín»
Raúl Pérez no oculta su emoción. Haber conseguido los 100 puntos Parker con un vino que ni siquiera iba a formar parte de la cata en la que Luis Gutiérrez, el catador español de la revista The Wine Advocate, calificó sus vinos no parecía entrar en sus planes. «Está siendo difícil de asimilar. No esperaba esto. Llevo llorando desde ayer», aseguró el enólogo berciano, siempre humilde pese a ser quien es.
Fue su sobrino César Márquez, que también tiene mucho que decir entre las mejores puntuaciones de Robert Parker, el que le llamó por teléfono para informarle de que su nuevo vino, La Muria 2021 -que tan siquiera ha salido al mercado- acababa de ser reconocido con la máxima puntuación de la guía de vinos más prestigiosa del mundo. Así se enteró. Iba en el coche y tuvo que parar. «Como pude entendí que nos habían dado los 100 puntos», asegura. El resto se cuenta en emociones.
«Esto es como tener tres estrellas Michelín. Estamos hablando de la guía más potente que hay en estos momentos, una guía de referencia a nivel mundial que tiene mucha trascendencia, sobre todo en los nuevos mercados. Muchísima gente se deja llevar por lo que dice esta publicación», subraya Pérez, que ya forma parte del selecto club de los 100 puntos. «Increíble», lo define él mismo, que lleva 30 años haciendo vino, innovando y siendo un aventajado y, aún con ello, se sorprende.
Un vino de altura
La Muria 2021 es el resultado de un proyecto que comenzó a fraguarse hace cuatro años con la adquisición de una parcela de viñedo viejo en Corullón, en la parte más alta del Bierzo vitivinícola, en una cota que oscila entre los 900 y los 1.045 metros de altitud. E interpreta esa ubicación. Es un vino atlántico, con poco alcohol y mucha frescura, un vino fácil de beber y con poca estructura. Un perfil que tiene muy buena acogida. «Ha sido su momento», reconoce Raúl Pérez.
La Muria es también el nombre de la parcela de la que sale las uvas, una viña vieja puramente berciana en la que hay un poco de todo. Hay Mencía, hay Pan y Carne, hay Tintorera y hay uva blanca. De ahí se sacan tres vinos y La Muria se hace con las uvas que están a más altura, siguiendo una vinificación tradicional, con mucha uva entera. Un vino del que se han elaborado 900 botellas (una barrica y media) y que no estaba previsto que salieran al mercado, como pronto, hasta la próxima Navidad. Ahora ya no queda más remedio que descubrir el último secreto de Raúl Pérez.
«Todo ha sido tan de repente, que tenemos que sacarlo ya al mercado. Si me hubieras preguntado ayer, igual te hubiera dicho que saldría para Navidad o para la Navidad del año siguiente, pero todo esto genera presión y no podemos esconderlo más», afirmó el enólogo.
«Ni si quiera íbamos a sacarlo. Lo puse casi al final de la cata», dice Raúl. Efectivamente, el vino que ha llevado a Pérez hasta lo más alto del ranking de Robert Parker no iba a ser catado. «No estaba previsto. De hecho, empezamos a las nueve de la mañana y el vino no salió hasta las seis de la tarde, pero es que a las cinco no iba a salir. Según se fue desarrollando la cata decidí incluirlo», explica. Desde luego, volvió a acertar.
Raúl Pérez también puso en valor el resto de nombres que figuran en el ranking Paker. «Todos son amigos, son gente que trabaja muy bien, que tiene una predisposición natural para entender las mezclas, los coupages y lo que significa un vino. Todos sabemos hacer vino, pero hay que saber interpretarlo, entender el suelo, entender el clima y entender la zona. Todos hacen unos vinos que son la hostia»», dijo.