Agricultura no ajustará al Bierzo las ayudas para equipos antihelada
Mantendrá las mismas condiciones y la inversión de 300.000€ en la próxima convocatoria

Cada torre tiene un coste aproximado de 60.000 euros. DL
La Consejería de Agricultura y Ganadería de la Junta de Castilla y León no contempla un cambio de condiciones en la línea de ayudas creada para financiar la instalación de sistemas de protección antiheladas en las parcelas plantadas de árboles frutales. Un plan que no ha cuajado en el Bierzo por las particularidades de la comarca y que volverá a ser idéntico en la siguiente convocatoria, pese a que el sector hortícola berciano ha pedido un replanteamiento precisamente dada la poca acogida que ha tenido, constatada tanto por el sindicato Asaja como por la Asociación Berciana de Agricultores (ABA).
Según los datos oficiales que la Consejería de Agricultura ha ofrecido a este periódico, con la convocatoria de este año se instalarán cuatro torres antihelada que cubrirán una superficie total de 16 hectáreas. Se suman a las, aproximadamente, 30 torres ya instaladas y juntas cubrirán una superficie de algo menos de 140 hectáreas, que es en torno a un 20% de la superficie total de frutales que actualmente están en producción y que supera con bastante las 600 hectáreas (alrededor de 500 de pera conferencia y más de 100 de manzana; sobre todo reineta, pero también de otras variedades).
«Estas ayudas volverán a convocarse en 2024 y 2025 y tendrán la misma cuantía», afirmaron fuentes de Agricultura. 300.000 euros. Esa es la partida reservada en esta primera convocatoria para tal fin y la misma cantidad que se mantendrá en la siguiente anualidad. Ni más dinero ni cambios, aunque la Consejería sí se muestra abierta a seguir escuchando a los agricultores.
«Esta Consejería siempre está dispuesta a escuchar las reclamaciones y propuestas de los agricultores y ganaderos. Estamos para ayudarles en todo lo que podamos, siempre en la medida de nuestras posibilidades», afirmaron fuentes oficiales. Una aserción que contradice la no intención de tener en cuenta las demandas específicas del campo berciano, que han sido reiterativas desde hace meses y que apuntan, entre otros aspectos, la posibilidad de que se fomente no solo la instalación de torres antihelada, que necesitan de una superficie mínima más extensa que la gran mayoría de las parcelas de frutales del Bierzo y tiene un coste aproximado de 60.000 euros por unidad; sino también otros equipos aptos para una hectárea y/o equipos arrastrados que van acoplados al tractor y sueltan aire caliente.
La necesidad de agrupación de varios fruticultores para poder acceder a esta nueva línea de ayudas y el límite mínimo de superficie establecido en cuatro hectáreas son dos de los principales inconvenientes para el sector frutícola berciano reconocidas por fuentes del mismo. También que el porcentaje financiable sea de un máximo del 40%, cuando ya existen otras subvenciones que pueden cubrir la instalaciones de este tipo de sistemas de protección en un porcentaje mayor.
Una de las opciones apuntadas desde Asaja para dar solución a los fruticultores de la comarca fue la posibilidad de incluir la instalación de torres en el proyecto de concentración parcelaria y modernización del Canal Bajo del Bierzo. Opción no posible, según la Consejería de Agricultura y Ganadería: «Lamentablemente, incluir la protección antihelada como parte de las obras de concentración parcelaria no es viable legalmente. Por eso mismo, la Junta convocó estas ayudas para instalar torres calefactoras».