Una visita guiada al viejo cementerio
Ponferrada organiza una jornada de puertas abiertas para dar a conocer el resultado las excavaciones realizadas para localizar a varios represaliados de la Guerra Civil y la dictadura

Vista aérea de las tumbas excavadas por Sputnik Labrego y Templos Arqueólogos. TEMPOS ARQUEÓLOGOS
Los equipos técnicos de la Asociación científica Sputnik Labrego y de Tempos Arqueólogos, que han sido los encargados de los trabajos de excavación llevados a cabo en el antiguo cementerio del Carmen de Ponferrada para tratar de localizar los restos de varios represaliados durante la Guerra Civil, se encargarán ahora de dar sentido a una visita guiada que el Ayuntamiento de la capital berciana ha organizado para acercar a los ciudadanos a la realidad de la historia que se trata de resolver. La visita será hoy mismo, a partir de las 17.00 horas, y cualquier ciudadanos interesado en la materia puede acudir.
Una subvención de más de 22.000 de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) permitió a Ponferrada, ya en el mandato anterior, aprobar un proyecto para la localización, exhumación e identificación de víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista en un espacio ubicado en la parte posterior del albergue de peregrinos en el que, ahora, se ha previsto la construcción de un centro de salud. Dar a conocer el trabajo que ahí se ha hecho, en el marco del tercer Plan de Recuperación de la Memoria Democrática, en las últimas semanas es el objeto de la visita comentada de hoy.
Las excavaciones en el viejo cementerio del Carmen de Ponferrada se realizaron el pasado mes de septiembre. El fin era la localización, para su posterior exhumación e identificación, de los restos de 29 personas asesinadas durante la contienda y/o después de esta, entre 1936 y 1950. Ninguno de ellos ha sido, todavía, localizado. Sí se encontraron cuatro cuerpos que corresponderían a enterramientos canónicos que, según la disposición de las tumbas y la indumentaria, pertenecen a una época posterior, tal vez entre finales de los años 50 y principios de lo 60, según explicaron los responsables de la excavación.
Sin resultados, los trabajos de búsqueda de las víctimas del franquismo se retomarán el próximo año; pero mientras tanto, el Ayuntamiento quiere dar cuenta de lo hecho en un cementerio que fue construido originalmente en la primera mitad del siglo XIX y que se clausuró en a mediados de la década de los 60, siendo destruido y soterrado en 1980 después de trasladar «una gran parte de los restos» al cementerio de Montearenas. Una gran parte, resaltan fuentes municipales, porque ahora se ha podido confirmar que no todos los esqueletos fueron exhumados, quizás porque nadie los reclamó.