Diario de León

Piden 13 años de cárcel para el hombre que golpeó brutalmente a su exmujer con un bate en la cabeza en Bembibre

Ocurrió en 2022 y fue el desenlace de una relación de 25 años marcada por la violencia psicológica, el control y las amenazas que empeoraron cuando ella rompió

Imagen tomada segundos después de la agresión, con el procesado con el bate todavía en la mano.

Imagen tomada segundos después de la agresión, con el procesado con el bate todavía en la mano.DL

Ponferrada

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La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de León acoge, la semana que viene, el juicio contra un hombre que golpeó a su exmujer con un bate de béisbol en la cabeza y en otras partes del cuerpo después de embestir el vehículo que ella conducía y obligarla a detenerse en el casco urbano de Bembibre. Los hechos se produjeron en julio de 2022 y el acusado está en prisión desde entonces. La Fiscalía de Área de Ponferrada le pide 13 años de cárcel por tres delitos: Homicidio en grado de tentativa con los agravantes de parentesco y discriminación de género, violencia  habitual y un delito continuado de amenazas en el ámbito familiar. Además, suma un cuarto delito de injurias.

La agresión se produjo el 11 de julio de 2022 a plena luz del día y con múltiples testigos. El acusado venía siguiendo a la víctima desde Almázcara (el pueblo natal de ella y donde él vivía) y logró que detuviera el coche, en el que también iba la madre de la mujer, en el paseo Veremundo Núñez de Bembibre. Con las mismas, el hombre se bajó de su vehículo con un bate de béisbol en la mano y golpeó repetidamente a su expareja provocándole una fuerte hemorragia. 

La madre de ella trató de librarla de los golpes, pero solo la intervención de varios viandantes que presenciaron la escena consiguió frenar al agresor que, en todo caso, no dejó de lanzar insultos y amenazas. Enseguida se personó en el lugar la Guardia Civil y se lo llevaron detenido. Ella acabó en el hospital con múltiples lesiones, concentradas sobre todo en la cabeza.

Una relación marcada por los malos tratos

Víctima y agresor tuvieron una relación sentimental de 25 años, fruto de la cual tuvieron dos hijos, que estuvo marcada por los malos tratos y el control, según recoge el escrito de calificación de la Fiscalía. Un contexto de violencia que se agravó cuando ella rompió la relación, en marzo de 2022, y se trasladó a vivir a Ponferrada. "El procesado buscaba su cercanía física, se presentaba donde ella estaba, llamaba a la hija menor que tienen en común para averiguar dónde y con quién estaba su madre y publicaba estados de Whatsapp de contenido vejatorio y amenazante dirigidos a su expareja", asegura el escrito del Ministerio de Fiscal, que detalla también algunos de esos estados.

"Yo creía que tenías una madre pero era una puta". "Las putas solo tienen una solución". "Hay gente subnormal pero como tu ninguna". "Eres una arruinavidas". "Ya te llegará tu día". "Te va bien de puta, así la gozas, es lo que querías". "La liaste cojonuda, pero tranquila, arrieros somos y en el camino nos encontraremos". Esos son solo algunos de los estados amenazantes publicados por el agresor y recogidos en el escrito de la calificación. Estados a los que sumaba llamadas también con amenazas y todos previos a la brutal agresión física de julio de 2022.

"Puta, zorra, no vales para nada"

Hasta el desenlace violento del 11 de julio de 2022, la mujer vivió un auténtico calvario psicológico, según relata el Ministerio Fiscal: "Durante la convivencia, la relación estuvo marcada por el carácter controlador y dominante del procesado, quien se dirigía a su pareja de forma despectiva, con insultos como puta, zorra, no vales  nada, no sabes  hacer nada, llegando a empujarla y tirarle del pelo en algunas ocasiones, no permitiendo que manifestara sus opiniones y generando en ella miedo a contradecirle".

El agresor también controlaba a su pareja "de forma obsesiva, limitando sus relaciones tanto con su entorno familiar como con sus amistades, llamándola insistentemente para saber dónde y con quién estaba, presentándose en su lugar de trabajo para impedir que desarrollara el mismo por tener que entablar conversación con terceras personas, amenazando a cualquiera que se relacionara con ella, puesto que le manifestaba que era una puta y se acostaba con todos", recoge también el escrito de calificación.

Un coche con los frenos rotos

El día que se produjo la agresión con un bate de  madera de 47 centímetros, la mujer y su madre circulaban en el coche que le había prestado un amigo, "puesto que el suyo se encontraba en el taller al haber aparecido con los latiguillos del freno rotos", se asegura en el escrito de la Fiscalía, que concreta que los golpes que el agresor propinó a su expareja, una vez que consiguió detener el vehículo tras embestirlo por detrás, se centraron en la cabeza y los riñones, sin darle tiempo a que esta reaccionara si quiera y pudiera levantarse del asiento del conductor.

"Tenía que haberla matado", dijo él una vez que fue detenido por agentes de la Guardia Civil y no mostrando arrepentimiento alguno por una agresión que causó en su víctima hasta seis lesiones de las que le han quedado secuelas musculares, cervicales y en el sistema nervioso. Además, "como consecuencia de todos los hechos descritos, la víctima presenta sintomatología de corte ansioso-depresivo, alteraciones del sueño, desconexión social y miedo a represalias del procesado o su entorno familiar".

Además de los 13 años de prisión y la prohibición de acercarse a la víctima, la Fiscalía también pide una indemnización de 38.395 euros por las lesiones y secuelas físicas y por daños morales. También reclama una parte de algo más de 2.700 euros para la madre de ella por lesiones y secuelas físicas.

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