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Fapas anuncia que plantará frutales en los montes para alejar al oso de las casas

El Bierzo central es una de las zonas de mayor concentración de plantaciones de frutales.
Este jueves 22 de agosto, el colectivo Fapas pone en marcha un proyecto para conseguir que la osa que merodea el pueblo de Villarino del Sil conviva con tranquilidad en los entornos del pueblo de Tejedo del Sil. En una nota de prensa difundida ayer asegura que «la osa Lechuguina, muy activa por los contornos de los pueblos del Sil, ha sido motivo de polémica por sus incursiones en las inmediaciones de los pueblos. La alarma social creada por su presencia, también ha llamado la atención de instituciones interesadas por la conservación de los osos» y por eso Fapas pondrá en marcha este jueves en el pueblo de Tejedo del Sil las primeras iniciativas que tienen como objetivo que los osos puedan convivir en estos ecosistemas de montaña con los habitantes de los pueblos.
«Para ello, se van a desarrollar las primeras iniciativas para evitar que los osos se suban a los árboles frutales en los entornos del pueblo de Tejedo del Sil. La experiencia de Fafas desarrollada ya en Asturias, será aplicada en León, mediante la instalación de sistemas que impiden a los osos trepar a los árboles a comer fruta. Una vez que los osos se ven impedidos y no obtienen alimento, dejan de frecuentar las zonas inmediatas a los pueblos».
Dicen en su nota de prensa los de Fapas que tras más de 12 años de experiencias, han desarrollado un sistema de protección de colmenares que impide que el oso destruya las colmenas de los apicultores. En este sentido adelantan que «se va a construir un colmenar en Tejedo del Sil para permitir que un apicultor que desistió de la actividad apícola a causa de los osos, vuelva nuevamente a producir miel».
Fapas «pondrá también en marcha un novedoso proyecto de plantaciones de árboles frutales con el objetivo de que los osos obtengan frutas en zonas alejadas de los pueblos. Es el proyecto Árboles Gourmet para el Oso, que consiste en la plantación de árboles frutales seleccionados de variedades antiguas de las montañas de León y que son plantados con sistemas de alta protección que permiten su supervivencia hasta del mismo oso y son compatibles con la presencia de ganado doméstico».
El proyecto tiene la singularidad de que se lleva a cabo en fincas particulares donde hay suelos de alta calidad. Para ello Fapas llega a acuerdos con los propietarios de las fincas y estos reciben una compensación de 10 euros por cada árbol frutal plantado, que además queda en su propiedad. «Son medidas novedosas de conservación de los osos que Fapas está poniendo en práctica en diversas comarcas de la Cordillera Cantábrica y para ello cuenta con apoyos como la empresa EDP o fundaciones europeas como Eurnatur de Alemania», indican.