Los vecinos y la pedanía son los artífices de este nuevo atractivo turístico
Sotillo se suma a la moda de los columpios con uno de pizarra
Este pueblo de Benuza homenajea al sector pizarrero con un gran mirador sobre el valle

El columpio de pizarra de Sotillo, en el municipio de Benuza.
Para los que les gusta conocer nuevos lugares y experimentar nuevas vivencias, la localidad de Sotillo, en el municipio de Benuza, en pleno valle bajo del río Cabrera, ofrece una novedad. Desde que se pusieron de moda los columpios panorámicos, muchos han sido los pueblos que han creado este tipo de elementos, emplazados en miradores públicos. Pero a ninguno de ellos se les pasó por la cabeza construir uncolumpio de pizarra. Sotillo de Cabrera acaba de hacerlo y estrenarlo en este otoño.
Los que se acerquen a Sotillo, unos cuantos metros antes de llegar al pueblo y a su valiosa iglesia, podrán contemplar en una explanada situada junto al mirador tres piezas de pizarra en bruto sobre la que se amarran las cadenas del espectacular columpio. Quien lo ha probado asegura que es una sensación pegarse unos pases con la vista sobre el valle del encajonado cauce del río Cabrera.
La iniciativa partió de los responsables de la pedanía y de los vecinos, que han arreglado las casas viejas y han convertido un pueblo que estaba llamado al declive en un lugar con atractivo turístico. De hecho, ofrece plazas de turismo rural para disfrutar de unos días de descanso en plena naturaleza. La zona de Sotillo antiguamente dependía de la ganaderí, pero con la llegada de las canteras de pizarra se vio vinculada al sector. Frente al pueblo se encuentran canteras, incluso con la peculiaridad de una mina de interior pizarrera. Como guiño a esa economía productiva, el columpio de pizarra es un totem más. Los interesados sólo tienen que subir a Sotillo y darse es gustazo.