Mesas de ajedrez y de pin pon formarán parte de las sendas entre el puente García Ojeda y el del ferrocarril
El embarcadero del Sil estará listo en un año con forma de T y 24 metros de largo
Habilitada para piraguas, la zona deportiva dispondrá de un caseta móvil de 80 metros cuadrados

El río Sil a su paso por Ponferrada, desde la pasarela junto al puente del ferrocarril con el puente García Ojeda al fondo. ana f. barredo
Ponferrada, que siempre ha vivido de espaldas al río Sil, volverá la vista a su ribera dentro de un año. Finales de 2025 es el plazo que tiene el Ayuntamiento para ejecutar la inversión de 450.000 euros que ahora se encuentra en fase de licitación con los que mejorar la ribera entre el puente García Ojeda y el del ferrocarril. Un rincón de la ciudad donde la maleza dejará paso a 700 metros lineales de nuevo alumbrado público en su margen izquierda (en la orilla del barrio de San Andrés), 400 metros de sendas pavimentadas con zahorra, mobilairo urbano que incluye mesas para jugar al ajedrez y al pin pon y, sobre todo, un nuevo embarcadero con forma de T, de 24 metros de longitud, apto para piraguas, y una reforma de la pasarela actual para que los peatones continúen cruzando las dos orillas con seguridad.
Lo adelanta la concejala que se encarga de las áreas de Fomento y de Fondos Europeos, entre otras, Lidia Coca, que ha insistido en esa idea de que la ciudad debe integrar mejor a su río en el entramado urbano y completar el paso que en su día se habilitó desde lo que hoy es el Museo de la Energía, la orilla del parque de la Concordia y la zona entre el puente de la avenida de la Puebla y el puente García Ojeda. Toca ahora, asegura la edil, actuar sobre la zona siguiente hasta el puente del ferrocarril.
Y la idea no es nueva. La anterior corporación ya proyectó continuar en ese área la zona de paseo. Y son los fondos europeos del Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSDT) los que financian las obras. El actual equipo de gobierno, recuerda Coca, ha renunciado a añadir una zona de baño por las malas condiciones del agua y el posible riesgo para la salud de los bañistas. «El colector está muy cerca», explica.
Lo que más llamará la atención es que el Sil tendrá su pequeño puerto. Para piraguas eso sí, que el cauce no da para embarcaciones de más calado. Un embarcadero con forma de T y 25 metros de largo, dotado con una caseta móvil de uso deportivo de 80 metros cuadrados y cuatro módulos. Y todo debe estar instalado y preparado en diciembre de 2025 para cumplir con los plazos de la subvención europea. Coca calcula que, una vez licitado el contrato de obras, los trabajos podría empezar en primavera.