Son dos grupos y han participado hasta 30 personas en los trabajos
Endesa concluye la inversión de 10 millones en su central hidroeléctrica de Bárcena
Las obras han consistido en instalar la última tecnología para generar un 10% más de electricidad

Una de las obras acometidas en los grupos.
Endesa tiene previsto concluir en los próximos días la modernización de la central hidroeléctrica de Bárcena, con una inversión final de casi 10 millones de euros. El proyecto denominado Smart Repowering ha incluido los dos grupos de esta instalación a 4,5 kilómetros de Ponferrada sobre el curso del río Sil, que es alimentada por el embalse de la presa de Bárcena, que gestiona la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.
Las obras en el grupo 2 de la central hidroeléctrica de Bárcena concluyeron en el año 2023 y ahora están a punto de acabar las del 1, que se iniciaron el pasado 15 de enero. Básicamente, han consistido en realizar labores de mantenimiento de los dos grupos hidroeléctricos, con un potencia instalada de 30,14 y 31.07 MW, respectivamente, y renovar la maquinaria con el objetivo de obtener un aumento en la producción en torno a un 10%.
Durante las fases de desmontaje y montaje de cada grupo han participado una media de 20 personas —5 de personal propio— y de forma puntual, entre pruebas y puesta en marcha, se ha llegado a la treintena de trabajadores, 8 de ellos de Endesa.
Entre otras actuaciones se ha procedido a la sustitución de los rodetes de la turbina, por unos de nuevo diseño con mejor rendimiento y aumento de su eficiencia, y a reemplazar el sistema de distribución de la turbina y de las válvulas mariposas de guardia. Además se han revisado los alternadores y se instalado un nuevo sistema de excitación y de las protecciones eléctricas de grupo y la subestación, así como nuevos interruptores de 130 kV a la salida de los grupos. Un apartado importante ha sido también la implemantación del sistema experto HydEA para la detección prematura de incidencias en los grupos.
El mayor aprovechamiento de las centrales hidroeléctricas coincide con el invierno y el deshielo de la primavera, de noviembre a abril. Más por lluvia que por nieve, en el caso de la mayoría de las centrales que se llevan desde el Bierzo.
Endesa es concesionaria del aprovechamiento de pie de presa del embalse de Bárcena, cuya titularidad corresponde al organismo de cuenca, la Confederación Hidrográfica Miño-Sil, que destina también el caudal proveniente de los ríos Sil y Boeza a otros usos, como son el abastecimiento, el regadío y diversos fines industriales.
La central hidroeléctrica de Bárcena entró en funcionamiento en el año 1959, por lo que es la segunda instalación hidroeléctrica de Endesa en el Bierzo, tras la de Fuente del Azufre, fuera de servicio desde finales de la década de los 60.
Bárcena forma parte del sistema de aprovechamiento del tramo superior del río Sil para producción de energía eléctrica, junto a los saltos de Rioscuro, Ondinas, Peñadrada, Santa Marina y Bárcena, todas situadas entre Villablino y Ponferrada. Aguas abajo del embalse de Bárcena, Endesa explota también otras centrales.
La planta de Bárcena está completamente automatizada y puede ser operada de forma remota desde el Centro de Control de Montearenas, al igual que el resto de la treintena de centrales de generación eléctrica que Endesa posee en el noroeste, cuyo seguimiento se lleva desde la capital del Bierzo.
El año hidrológico 2023-2024 ha sido el segundo más húmedo registrado desde 1980-1981, sólo superado por el año hidrológico 2000-2001. Así lo recogió la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil en su balance anual, el cual califica los meses de octubre, noviembre, marzo y septiembre como «muy húmedos».
Asimismo, el Organismo autonomico cataloga los meses de febrero, mayo y junio cómo «húmedos»; diciembre, enero, abril y julio como «normales»; y, únicamente, agosto como «muy seco».
Las elevadas precipitaciones se produjeron muy repartidas tanto temporal como territorialmente, lo que ha contribuido a incrementar la recarga de nuestras aguas subterráneas, el llenado de los embalses y a aumentar el caudal circulante de los ríos de la cuenta. «Estas circunstancias mejoraron el estado de las masas de agua superficiales y subterráneas y evitaron su deterioro, posibilitando la atención a la demanda de la cuenca.