La Oficina del Peregrino registró 2.870 frente a 2.022 de 2023 y la mayoría partieron de Ponferrada
El Camino de Invierno creció un 42%
Los datos de 2024 incentivan una ruta que pronto puede tener dos Patrimonio de la Humanidad

Peregrinos en bicicleta haciendo fotos del Castillo de Ponferrada. ANA F. BARREDO
El Camino de Invierno, que parte de Ponferrada con destino a Santiago de Compostela, ha experimentado un crecimiento del 42% durante el año pasado. Así consta en la estadística de la Oficina del Peregrino, con 2.870 peregrinos en total frente a los 2.022 de 2023. La mayoría fueron españoles —1.968; el resto, 792, extranjeros— y, por comunidades, los valencianos fueron los que más eligieron la opción de esta ruta que sale de la capital del Bierzo y pasa al lado de Las Médulas antes de entrar en tierras gallegas, el 15% del total, seguidos de andaluces, el 14,95%; catalanes, el 11,85, y madrileños, el 11,54%.
La mayor parte de los peregrinos del Camino de Invierno partieron de Ponferrada, 60,85%, seguido de Monforte de Lemos, en Lugo, con el 26% (475 peregrinos). Casi testimonial, el resto lo iniciaron en Chantada, Quiroga, Las Médulas, A Rúa y El Barco de Valdeorras. Del total de 2.870 peregrinos, 2.434 lo hicieron a pie, 175 en bicicleta, tres a caballo y uno en silla de ruedas; otros 62 peregrinos no contestaron a la encuesta de la Oficina del Peregrino. El mes con más movimiento fue el pasado julio, con 454 peregrinos españoles y 78 extranjeros y los de menor tránsito, enero, febrero y diciembre. En marzo se contabilizaron 84 españoles y en noviembre, 66.
El Camino de Invierno que parte de Ponferrada puede convertirse en los próximos años en un gran atractivo turístico, no solo para los peregrinos que optan por su recorrido para llegar a Santiago, sino por el tirón que puede conllevar visitar dos Patrimonios de la Humanidad», Las Médulas, en tierras del Bierzo, que están en las inmediaciones del recorrido, y que ya son Patrimonio de la Humanidad y la Ribera Sacra, en el cauce del Sil, si la Unesco decide finalmente que tenga también ese reconocimiento universal.
El Paisaje Cultural del Agua de la Ribeira Sacra (Ourense y Lugo) es la nueva candidatura elegida por el Consejo de Patrimonio Histórico para formar parte de la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. La candidatura española será presentada ante el organismo internacional en febrero de este año y su inclusión será discutida en la siguiente reunión del comité se evaluación de la Unesco en 2026.
La candidatura, que ya fue presentada en 2020, finalmente fue retirada tras los informes previos de Icomos y ha sido elaborada bajo un nuevo enfoque. En esta ocasión, se ha definido como valor excepcional único la relación que se ha establecido durante siglos entre un paisaje abrupto, esculpido por el agua, y sus pobladores.
La Ribeira Sacra, catalogada como Bien de Interés Cultural en la categoría de «paisaje cultural», es el paisaje simbólico más occidental de la Europa continental. Localizado en el territorio de los cañones fluviales situados en la confluencia de los ríos Sil y Miño, es el paradigma de una cultura hídrica de la que se conservan huellas de sus más de mil quinientos años de ocupación continuada.
El mayor número de extranjeros fueron los italianos, con 166 (el 5,94%, portugueses (4,31), americanos (3,08) y alemanes (1,61%), según datos también de la Oficina del Peregrino.