De momento, continuará prohibido el paso de camiones de gran tonelaje salvo con autorización
La problemática del viaducto de Tremor es diferente a la que tenía el antiguo del Castro
Los técnicos siguen analizando la estructura de la A-6 para decidir su mejora a largo plazo

El viaducto de Tremor, en una imagen después del verano del año pasado, antes de las obras para mejorar su seguridad. aNA F. BARREDO
Las primeras conclusiones de los técnicos contratados por el Ministerio de Transportes para evaluar la situación del viaducto de Tremor, en la A-6, camino ya del Manzanal, en el Bierzo Alto, han concluido que la seguridad estructural de la infraestructura es suficiente y que los problemas que pueden surgir no son los mismos que en el viaducto del Castro, aunque su modelo de construcción —isostático—, con tarimas prefabricadas y grandes cables tensando toda la estructuras— sea el mismo.
Aunque se ha abierto al tráfico, salvo para camiones de gran tonelaje, los estudios continúan. El sistema de monitorización continuo permite controlar en tiempo real la respuesta estructural y establecer un sistema de alertas ante cualquier mínima anomalía, según han trasladado los técnicos. En estos momentos el viaducto de Tremor es el más controlado de España, con hasta tres sistemas de vigilancia a la vez. La monitorización comprende la fuerza en los cables —en concreto 44 cables de la estructura mediante acelerometría de alta precisión— y la medición de la flecha en el centro del vano, en una muestra de diez vanos del viaducto. La flecha es lo que mide la deformación en sobrecargas o por efectos térmicos a largo plazo. Y también se está midiendo el movimiento en cabeza de las diez pilas para garantizar que el viaducto tiene las condiciones de seguridad suficientes. Además, se monitorizado la respuesta en mamparos. Todos los registros de estas mediciones se transmiten a la plataforma de gestión de la información de puentes monitorizados de la Red de Carreteras del Estado.
Los técnicos siguen evaluando las distintas opciones de rehabilitación. Aunque la tipología del viaducto de Tremor es como la del del Castro, y ambos se encontraban sometidos a unas condiciones similares, tanto ambientales como de tráfico, su estado de conservación no es el mismo.
El pasado mes de noviembre concluyeron las obras de impermeabilización para garantizar que la estructura esté protegida de la acción del agua y las sales fundentes de los tratamientos de vialidad invernal y de sus efectos nocivos. Los trabajos consistieron en la aplicación de una impermeabilización mediante mortero cementoso en la cara superior de los tableros. En las zonas sobre las losetas de continuidad y juntas de dilatación entre vanos, se optó por la aplicación de un sistema de impermeabilización aún más intensivo a base de varias capas de poliurea. Los vehículos con una Masa Máxima Autorizada (M.M.A.) superior a 44 toneladas siguen teniendo restringido el paso hasta que se finalice el refuerzo estructural del viaducto.
La problemática del viaducto de Tremor ha estado presente tanto en el Congreso de los Diputados como en el Senado. Al Gobierno le han preguntado tanto el BNG como el PP.