Diario de León

La LII Festival Nacional convierte, un año más, a Bembibre, en la capital gastronómica del Bierzo

Sonsoles Ónega rinde un homenaje a su padre y pide «sacralizar el santo botillo»

La capital del Bierzo Alto reúne a más de 1.400 comensales en una emotiva fiesta

Sonsoles, en su intervención en la gala previa al Festival Nacional del Botillo de Bembibre.

Sonsoles, en su intervención en la gala previa al Festival Nacional del Botillo de Bembibre.DE LA MATA

Manuel C. Cachafeiro
Bembibre

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La periodista Sonsoles Ónega ha hecho esta noche de sábado una encendida defensa del botillo con recuerdos a las mujeres de Bembibre, a los mineros, a su padre, Fernando Ónega, que también fue mantenedor, o a Luis del Olmo, que, recordó, llamó «majestad» al rey de la gastronomía berciana. Y así, en un emotivo discurso, la periodista hizo alusión a la «carretera de la infancia» que era Bembibre en sus viajes a Galicia. «Espero estar a la altura de mi padre, por el que seguís preguntándome 30 años después», dijo.

Sonsoles Ónega, dirigiéndose a la alcaldesa, pidió también un «pacto del botillo» porque, según añadió, «no tendría oposición». Y así enumeró algunos de los temas más candentes de la actualidad. Desde Puigdemont hasta el fiscal general. Y puestos a pedir, también planteó «que sea sacralizado como el Santo Botillo».

En sus palabras, no faltaron referencias a Bembibre. «No os dejéis influir por las grandes ciudades; generan problemas como la soledad». Y sobre la comarca, recordó el orgullo y talento de los bercianos, por lo que pidió que vuelva a ser «una tierra de oportunidades» tras el fin del carbón.

El consejero de Medio Ambiente, charlando con Sonsoles Ónega.

El consejero de Medio Ambiente, charlando con Sonsoles Ónega.DE LA MATA

A la LII edición del Festival Nacional de Exaltación del Botillo asistieron el consejero de Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones; el presidente de la Diputación y concejal de Bembibre, Gerardo Álvarez Courel; el subdelegado del Gobierno, Héctor Aláiz; el Procurador del Común, el delegado de la Junta o la vicepresidenta del Consejo Comarcal, además de alcaldes, parlamentarios y autoridades militares y civiles. Menos representantes socialistas por coincidir con el Congreso Autonómico del PSOE en Palencia. La Gala fue retransmitida en directo por La 8 Bierzo y estuvo presentada por Vanesa Galván y Javier Domingos.

Antes de presentar a la mantenedora, la alcaldesa, Silvia Cao, hizo un petición para que el Festival tenga pronto el reconocimiento como Fiesta de Interés Turístico Internacional. «Caminemos siempre juntos», afirmó Cao, en defensa de una nueva etapa de esplendor para la capital del Bierzo Alto.

Por su parte, la concejala de Cultural, Belén Martín, dedicó sus palabras a los pueblos del Ayuntamiento y a sus gentes, a los que este año se dedica el Festival. Martín enumeró los nombres de los pedáneos. «Nuestros pueblos son el olor de nuestros recuerdos; gracias por mantenerlos. Es un orgullo. Todos somos uno».

En el acto previo celebrado en el Ayuntamiento de Bembibre, el Festival Nacional de Exaltación del Botillo formalizó este sábado un nuevo protocolo de hermanamiento, en este caso con la Casa de León en Asturias, con sede en Gijón, cuyo presidente es José María Fernández Chimeno.

La 52 edición del Festival de Botillo de Bembibre volvió a brillar en la capital del Bierzo Alto. Las 1.400 entradas para la gran cita del «rey» de la gastronomía del Bierzo se acabaron nada más salir a la venta. Una cena cuyo menú fue botillo con chorizo, cachelos y repollo y guiños a los productos emblemáticos de la comarca con unos entrantes compuestos por ensalada de canónigos y asadito de cherry con torreznos, nueces, pata de mulo y balsámico de mencía; un vasito de chutney de cerezas del Bierzo con foie y almendras tostadas; tosta de centeno sobre vinagre de frutas del Bierzo y cecina y ceviche de atún con pera conferencia y manzana reineta. Todo regado con vino del Bierzo, cava y licores.

En la Gala previa a la cena se entregó el premio del Concurso Literario del Botillo a la ponferradina Belén Ovalle Cascallana, por su trabajo titulado «Un largo camino». Técnica sanitario de profesión, cuenta la historia de un amor no correspondido. Está ambientada en diferentes escenarios, como un pueblo casi deshabitado de los Montes Aquilianos, y el barrio del Socuello, en Bembibre. En el relato no falta el botillo, el plato estrella que la protagonista cocina como nadie de una forma exquisita cada jueves en su propia casa de comidas desde mediados de octubre hasta finalizado el inverno. El amor frustrado, la culpa y el trabajo en una mina del Bierzo Alto fueron algunos de los elementos de este relato que tuvo en cuenta el jurado. El premio tiene una dotación económica de 1.000 euros. 

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