Diario de León


Lola Sánchez, exeurodiputada de Podemos se refugia en el Bierzo: «Monedero me acosó y hay un pacto patriarcal para salvar al partido»

Vive desde la comarca berciana su situación y asegura: "¡No te puedes imaginar el maltrato que se ha vivido ahí dentro, en Podemos!"

Lola Sánchez Caldentey, exeurodiputada de Podemos, en el Bierzo tras la entrevista  concedida a este periódico.

Lola Sánchez Caldentey, exeurodiputada de Podemos, en el Bierzo tras la entrevista  concedida a este periódico.M.F.

Manuel Félix López
Publicado por
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

Vive con sus perros y gatos en un pueblo del Bierzo, no lejos de Ponferrada, y es noticia nacional porque ha confesado haber sido víctima del acoso de Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos. Se llama Lola Sánchez Caldentey. Licenciada en Ciencias Políticas y Sociología, fue eurodiputada de Podemos, formando parte de los comienzos de esta formación, allá por el 2014. En el Parlamento Europeo estaba en la Comisión de Comercio Internacional y destacó por su dedicación a la fiscalización de la política comercial de la Unión Europea, con especial incidencia en el llamado TTIP, Acuerdo Transatlántico para el Comercio y la Inversión. Fue enviada por Bruselas como Observadora Internacional en las elecciones nacionales de Honduras y también a diferentes problemáticas sociales de países africanos, como Uganda. Ayer este periódico la localiza en su casa del Bierzo y en esta entrevista cuenta lo sucedido con Monedero, teniendo a Pablo Iglesias de testigo. Y habla de la campaña de derribo contra ella de mujeres de la formación por lo que denuncia. Dice incluso sentirse intimidada.

—Ahora mismo los valores de Podemos sobre el respeto a la mujer y el acoso están siendo cuestionado por el mal ejemplo público de dirigentes de Podemos, como Errejón y ahora Monedero ¿Cómo ve la situación, dado que usted fue de las primeras mujeres que denunció lo que estaba pasando en 2014? ¿Podemos hablar de acoso?

—Desde luego. Yo me sentí acosada esa noche por Monedero. Esto pasa en mayo de 2014. Empezaba Podemos, era el último acto de campaña ante las Europeas. No sabíamos que íbamos a sacar 5 eurodiputados. Si esa situación me ocurre ahora o más tarde, cuando Podemos estaba conformada, igual había algún tipo de protocolo sobre el acoso —cosa que yo dudo mucho- porque nunca los ha habido en Podemos. Si eso existiera, igual lo hubiera dicho y elevado a instancias del partido. Pero, en ese momento, elevarlo era decírselo a él mismo, o decírselo a (Pablo) Iglesias, que lo vio. ¡Estaba al lado! O decírselo a Errejón. No había ningún tipo de estructura política. Se lo comenté a mi entorno, a mis amigos y amigas; y la respuesta de la gente que ya lo conocía era: «... pero Lola, si eso lo sabe todo el mundo».

—¿Qué le sucedió con Monedero, cuéntenos?

—A mí me pasó que me fastidió la noche. Desde las seis de la tarde hasta las doce, o doce y media que me fui, fue un acoso constante. Es esa típica sensación de ‘¡Para ya de tocarme!’, ‘¡Para ya de cogerme, no me hables tan cerca, no me vuelvas a coger, no me cojas del brazo, no me cojas de los hombros, no me cojas por detrás, no me agarres de la cintura y me acerques hacia tí! Ese tipo de cosas.

—Marcó distancias ...

—¡Hombre, yo estaba todo el rato escapando de él (de Monedero). Pero, no hay que olvidar que era una recién llegada al movimiento político. Era una ingenua en esos momentos. Y ellos eran unos jefazos, unos maestros. Estábamos todo el mundo encandilados con lo que decían.

—¿Fue de las primeras que hizo público su acoso?

—Yo eso lo he estado contando dentro de Podemos muchas veces. Eso lo conté al día siguiente de sucederme, a mis amigos y compañeras. Entonces, todo se asume con una naturalidad en el sentido de que Monedero es así y ya está. Ese ‘Monedero es así’ no sabemos cuándo empezó. Lo que sí sabemos es que en 2014 ha sido así y ha seguido siendo así después. Eso lo sabe todo el mundo y Podemos no ha hecho nada. Y eso se llama y es un pacto patriarcal, que se ha vivido dentro de Podemos, de proteger a Monedero para que no se dañe al proyecto. Pero, para no dañar al proyecto, ¿A cuántas mujeres ha dejado dañadas? Esto a mí no me ha dejado trauma, pero puede que a otras chicas más jóvenes, alumnas, sí: mujeres sobre las que él haya tenido poder.

—¿Tiene constancia de ello? ¿Podemos decir un número de mujeres acosadas?

—Sí, tengo constancia. Conmigo se han puesto en contacto dos, que no quieren dar la cara. No quieren exponerse, porque no quieren que les pase lo que me está pasando a mí.

—Lo ha denunciado en sus redes sociales ...

—Lo que quiero que quede claro es que yo esto no lo he escondido o lo tenía ahí guardado. Ha sido una cosa que se ha comentado muchas veces, recordando esa noche con Monedero.

—¿Teme que le pueda pasar algo por denunciar ese acoso? Dice que hay más mujeres temerosas de ser estigmatizadas. ¿Seguimos con el mismo problema?

—Sí. Hay temor, porque es una exposición en la que a mí se me está cuestionando por parte de la que era mi organización. Son personas que me conocen y ahora me acusan de ser de Vox y otras barbaridades. Lo que no entienden es que la traición viene de las personas de las que tu esperas algo. No me puedo sentir traicionada por Vox o el PP. No espero nada de la derecha porque soy una mujer de izquierdas. Mi ideología no ha cambiado. Por eso lo denuncio. Porque ya está bien de tanta falsedad. Estoy harta de que nos den lecciones de feminismo. Nos han insultado y nos han dicho de todo. Nos llaman Terfas, excluyentes, odiadoras de los hombres. aunténticas barbaridades. Y ya me he cansado.

—Echenique no ha hablado sobre su situación ...

—Echenique sería la persona menos indicada. Sería capaz de cambiar de opinión con una velocidad tremenda.

—Está pintando muy mal a Podemos ...

—¡No te puedes imaginar el maltrato que se ha vivido ahí dentro, en Podemos!

—Antes y después de 2019 que dejó Podemos, ¿Alguien del partido se ha puesto en contacto con usted? ¿Alguna mujer, de las que dirigen?

—No. Al revés. Están orquestando una campaña contra mí.

—¿Qué le han hecho?

—¡Hombre, pues hay una diputada de Madrid que dice que, como soy una Terfa, feminista radical, pues que no merezco ser creída. Y que mis intereses son otros, como si estuviera ganando dinero con esto. Yo no cobro por ninguna entrevista.

—Le han dicho que va a las televisiones ...

—Claro que voy. Y cuanto más se metan conmigo más iré. Ese es mi mensaje. Yo no quería esta exposición, no me gusta. Ni siquiera cuando era eurodiputada. Yo quiero que esto pase y volver a ser una persona anónima. No quiero nada. Quiero que se pida perdón desde Podemos a todas esas personas que hoy en día están con muchos problemas psicológicos, incluso psiquiátricos. De esto no se ha hablado y luego se les llena la boca de salud mental. Han destrozado a muchísimas personas. Tengo amigos que están destrozados, con medicación psiquiátrica.

—¿Alguna solución, que la Justicia actúe, que aparten a esta gente de un proyecto que tenía a mucha gente ilusionada?

—Lo que más me reconfortaría es que pidiesen disculpas, que reconocieran el error cometido y que se disolvieran. Y dejaran espacio a otras generaciones. Porque, todo eso ya está podrido. Nadie cree en ellos, ya. No van a poder remontar, porque hay mucha gente por toda España, en pueblos y ciudades muy dañada, trabajadores y colaboradores de Podemos, militantes, que han salido con serios problemas mentales de ahí. Porque los han machacado muchísimo.

—¿Se considera una mujer valiente?

—Me considero una mujer que llegó al límite de lo que se puede soportar de la hipocresía de esta gente.

—¿No hay nada de política en su denuncia; es su vida?

—No hay nada de política en esto. Es mi vida y quiero que se haga Justicia. Tengo amigas con las que no puedo hablar por teléfono, porque lloraríamos las dos ...

«Es esa sensación de ‘¡Para ya de tocarme!’, «¡Para ya de cogerme, no me cojas por detrás, no me agarres de la cintura y me acerques hacia tí!»«Tengo constancia de otras afectadas. Conmigo han contactado dos, que no quieren dar la cara porque no quieren que les pase lo que a mí»La exeurodiputada, que vive en el Bierzo, asegura que Pablo Iglesias vio como la acosaba Monedero y dice que hay personas «destrozadas»

tracking